La tierra obligó a cortar la captación durante doce horas, pero no afectó al suministro de agua
GALICIA
La situación provocada por el vertido de tierra y lodo al río Umia no fue, finalmente, tan grave para el abastecimiento como temía el Ayuntamiento de Cuntis el martes por la noche. La suciedad del cauce sí obligó al Concello a cortar la captación de agua de Sebil durante doce horas. Pese a que en principio las reservas del depósito que suministra a Cuntis eran para seis horas, no fue necesario cortar el suministro a los hogares. El líquido llegó a las casas con menos presión de la habitual, pero en buenas condiciones.
Sobre las nueve y media de la mañana de ayer se volvió a abrir la captación. A media mañana, el depósito estaba al 50% de su capacidad (1.000 metros cúbicos), aunque a las diez y media se vivió un momento «crítico» con solo 80 centímetros de agua.
Garantía de calidad
Tanto la alcaldesa de Cuntis, Fátima Monteagudo, como el edil de Obras y Medio Ambiente, Manuel Campos, se desplazaron a la depuradora, donde estaban tres técnicos de la concesionaria, Espina y Delfín. Un portavoz de la firma garantizó la calidad del agua y aseguró que el tratamiento es «el normal cuando el agua llega enlodada a la planta potabilizadora».
El vertido y su incidencia se abordaron en el transcurso de una junta de gobierno local ordinaria, donde el PSOE informó a sus socios del BNG. La teniente de alcalde, la nacionalista Belén Pazos, expresó ciertas dudas sobre que el origen del vertido estuviera en la obra de Codeseda.