Medio Rural asegura, con todo, que los apercibimientos han dado resultado en la mayoría de los casos
15 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La Consellería do Medio Rural ha abierto en los últimos meses 1.352 expedientes a propietarios de fincas por incumplimiento de las medidas de limpieza de parcelas próximas a núcleos habitados. Buena parte de ellos se quedarán finalmente en nada, porque los propietarios, tras recibir el apercibimiento acostumbran a limpiar sus fincas. Con todo, la Xunta prevé que entre los expedientes que están en su fase final, al menos medio millar acaben en sanción.
Las multas a las que se enfrentan los que incumplan la Lei de Prevención e Defensa contra Incendios Forestais pueden alcanzar los mil euros, aunque la gran mayoría se acercará a los 500, según indicaron fuentes de Medio Rural. El Gobierno gallego dio un año de plazo a los dueños de las parcelas para que se adaptasen a la nueva ley. El período expiró el pasado mes de abril. Desde entonces, instruye expedientes.
La gran mayoría se abrieron a raíz de denuncias de los propios vecinos, mientras que 325 fueron incoadas por los agentes forestales de la consellería. Medio Rural asegura que los 33.000 núcleos de población existentes en Galicia no ayudan a intensificar el control, circunstancia que propicia que sean los vecinos los que cursen las denuncias, en los casos de tierras llenas de maleza, en los cien primeros metros de núcleos habitados, ya sean viviendas, equipamientos o infraestructuras.
Los concellos son el primer eslabón de la denuncia. «Normalmente o primeiro apercibimento ao propietario deben realizalo os concellos, dándolle un prazo de quince días para a limpeza da súa finca, pero en moitos casos ese trámite corresponde executalo á consellería, ao derivar os concellos as denuncias ao servizos provinciais de defensa contra o lume», asegura Medio Rural. Tan solo cuando no se conoce al propietario de la finca o este se resiste a obrar en consecuencia y no la limpia se comunica la situación a la Xunta.
La ley establece que en los primeros 50 metros de zonas habitadas no podrá haber eucaliptos, pinos o acacias, aunque carballos, castaños y abedules no presentan problemas legales, por tratarse de especies menos pirófitas. Entre los cincuenta y cien metros, la propiedad habrá de mantenerse libre de maleza, en caso de ser zona boscosa. En cualquier caso, en los cien primeros no deberán abundar las malas hierbas.
Medio Rural ha hecho balance de su política de ayudas a los concellos para mantener limpio el entorno de las viviendas. La consellería firmó convenios con 158 ayuntamientos (recibieron 36.000 euros cada uno), que se han traducido en la limpieza de 6.537 hectáreas. Los de mejor comportamiento han sido Santiago, Ames, A Pobra de Brollón, Carballedo, Meira, A Peroxa, Maceda, Allariz, Silleda, Vila de Cruces y A Golada.