Las idas y venidas de la Xunta a los concellos para el sistema de prevención genera críticas. Si un vecino detecta peligro en la finca colindante, o los agentes informan de oficio, la denuncia pasará del distrito forestal al concello, para que aperciba al responsable a que limpie o pode en 30 días. De no hacerlo, el ayuntamiento debería comunicarlo a la Consellería do Medio Rural para que obligue en plazo al desbroce, o lo realice de oficio, cargando las costas al responsable, e instruyendo el expediente de sanción. Hay montes que nunca ardieron y se desbrozaron, y otros con pésimo historial donde no se ha hecho.
No a las barbacoas
Las parrillas instaladas en áreas recreativas arboladas, pero en zonas de especial riesgo (la mayoría de Galicia), no pudieron utilizarse. Y no hay señalización al respecto. A veces el Seprona mandó apagar el ágape campestre familiar. Agentes forestales, que detectaron malestar ciudadano, lamentan que no hubiera permisos en estos lugares y sí se permitieron fogatas en magostos o rapas das bestas. La información a paisanos o senderistas, en días de máximo riesgo en que no se puede caminar o permanecer en el bosque, tampoco la consideran suficiente los forestales, que deben identificar a los que encuentren.
Redes primarias
Estas franjas de terreno que deben limpiarse de vegetación y árboles suscitan polémica, sobre todo en concellos donde avisaron a los propietarios de que sus fincas resultaban afectadas por el trazado de la Xunta, y que obliga al planeamiento municipal. Ese diseño con franjas de 125 metros de ancho, que mejoraría el acceso de vehículos de extinción, condiciona los usos del monte (como lo hace también la norma para quien tenga una parcela de diez metros junto a la casa del vecino) y dejaría fincas improductivas, pero con la obligación del propietario de limpiarlas y pagar los impuestos. Hay quien no ve lógica una ley que trata igual el fenómeno incendiario en Barbanza que el hipotético peligro entre los soutos de O Incio.
Herbicidas
Eliminar matojos con herbicidas junto a las autovías creen los forestales que es perjudicial, pues el tapiz seco es más peligroso en caso de una colilla, que si estuviera verde.