Un conductor se fuga tras atropellar y matar a un peatón en Vilagarcía

Susana Luaña / Luis Álvarez

GALICIA

Un vecino de Oleiros perece en Valdoviño al quedar inconsciente al volante y salirse de la calzada su furgoneta

25 ago 2008 . Actualizado a las 10:33 h.

Estanislao Vázquez Eiras, un vecino de Bamio (Vilagarcía) de 69 años se acercó en la tarde de ayer al tanatorio de Arousa para acompañar a la familia de un vecino suyo que había fallecido. Aparcó el coche al otro lado del vial en la recta de Rubiáns, en la carretera que va a Pontevedra, y cruzó en un punto en el que no hay paso de peatones. Un coche rojo, marca Seat León, que en ese momento se acercaba adelantando a dos vehículos, lo atropelló y lo dejó tirado en la calzada. Murió al instante.

Pasaban pocos minutos de las cinco de la tarde, y muchos vecinos de Bamio que se habían acercado al tanatorio fueron testigos de los hechos. Ellos mismos relataban poco después, con el cadáver de la víctima todavía tirado en la carretera, que el coche que había provocado el siniestro había parado un poco más adelante para que se apease una persona que acompañaba al conductor y que en ese momento permanecía custodiada en el lugar de los hechos dentro de un coche policial. «É un hippy que di que el non sabe nada, que o colleron cando facía dedo», decían los presentes.

Al parecer, el acompañante no quiso colaborar con la policía; sin embargo, los datos aportados por los testigos permitieron detener poco más tarde al conductor del vehículo, Ramón R.?D., de 30 años, que estaba en su domicilio de O Mosteiro, en el municipio de Meis, a unos cinco kilómetros del lugar de los hechos. Tanto él como la persona que lo acompañaba en el coche fueron arrestados, y en la tarde de ayer prestaban declaración en la comisaría.

La indignación afloraba entre los vecinos, ya que hace años que se reclaman pasos de cebra delante del tanatorio, dada la cantidad de peatones que cruzan en una peligrosa recta en la que a menudo se supera el límite de 50 kilómetros por hora. Se da la circunstancia de que el padre del fallecido -casado y con dos hijos- también murió atropellado hace unos años.

Por otra parte, un vecino de la localidad coruñesa de Oleiros pereció en la madrugada de ayer en un accidente de tráfico ocurrido en el término municipal de Valdoviño. Julio P.?A., extranjero de nacionalidad española, circulaba por la carretera AC-566, entre Cedeira y Ferrol, cuando minutos antes de las 0.30 horas sufrió una bajada de azúcar que lo dejó semiinconsciente. La víctima, de 42 años de edad, era diabético y tuvo el episodio crítico mientras conducía una furgoneta Mercedes Sprinter con matrícula 6039-GDJ en dirección a Ferrol. Como consecuencia, el vehículo se salió de la calzada por la derecha en plena recta, a la altura del punto kilométrico 17,5, y volcó sobre el lado del conductor.

Otro ocupante del furgón (J.?M.?G.?R., de 45 años), en el que transportaban un cargamento de sillas para el rodaje de una película en la zona, salió por su propio pie con heridas de carácter leve.

Cinco muertos el fin de semana

Con estos dos fallecimientos, son cinco los muertos por accidentes de tráfico ocurridos este fin de semana en Galicia. El sábado perdieron la vida tres personas en choques en O Corgo, Lalín y Muros. En lo que va de agosto se han contabilizado 22 víctimas mortales por accidentes de tráfico.