Un trabajador de 50 años, José Antonio A.??L., murió ayer al ser aplastado por un eucalipto de unas cinco toneladas de peso que acababa de talar. El hombre era socio de una empresa maderera de Outes que se estaba encargando de efectuar una tala de árboles, situada en el lugar de A Silvosa, en el municipio coruñés de Muros.
Los hechos se produjeron alrededor de las once de la mañana cuando los operarios estaban trabajando en una finca que tiene un gran desnivel. Los trabajadores habían talado un gran eucalipto y se disponían a cortar las ramas del árbol para, posteriormente, trocear el tronco. Fue en ese momento cuando José Antonio A.??L., que estaba provisto de una motosierra y debidamente equipado con casco y otras medidas de seguridad propias de este trabajo, se aproximó al eucalipto para realizar un corte. Sus compañeros aseguraron que en ese instante un movimiento repentino del tronco, que rodó debido al desnivel de la finca, atrapó al maderista contra una gran piedra que había en el terreno y lo aplastó.
La maniobra fue tan rápida que José Antonio no pudo evitar el impacto y todo apunta a que la muerte se produjo en el acto, según explicaron sus compañeros. Ninguna de las personas que estaban presentes en la finca pudo hacer nada por la vida de este vecino de Outes, salvo observar con horror como el trabajador quedaba aplastado contra la piedra.
Hasta el lugar del suceso se desplazó un médico del centro de salud de Esteiro, que ya no pudo hacer nada por el hombre y que solo certificó la muerte.
Recuperación difícil
Acto seguido se personaron en la zona del accidente los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Muros, así como miembros de Protección Civil.
Los equipos de emergencia colaboraron posteriormente con el resto de los empleados de la empresa maderera en la difícil recuperación del cadáver del outiense de debajo del inmenso eucalipto.