La concejala del grupo municipal del PP de Foz Luisa Prieto ha destapado la caja de los truenos. El lunes pasado no acudió al pleno de la corporación y con su ausencia hizo posible que el PSOE -que gobierna el Concello en minoría- aprobara tras varios intentos fallidos, los presupuestos municipales.
Tras mantener ayer una reunión en la sede focense del partido con la edila, los otros tres miembros del grupo municipal popular y el secretario provincial del partido, el presidente del PPdeG en la provincia de Lugo, José Manuel Barreiro, afirmó que el hecho es muy grave y que, por esta razón, propondrá a los órganos del partido la expulsión de la concejala, ya que ayer no les facilitó, prosiguió, ninguna explicación que justificara su ausencia del pleno de la corporación.
El máximo responsable provincial también advirtió que en política no se puede estar para resolver cuestiones personales, sino de la colectividad, y que si alguien tiene un problema de entendimiento con el partido debe abandonar su acta de concejal -y por ende la corporación-, dado que la ha obtenido concurriendo dentro de las listas del PP.
Además, Barreiro anunció que solicitarán que se reúna el pacto contra el transfuguismo para que estudie si pudo o no haberse dado un caso de esta naturaleza. De momento, matizó, no tiene en su poder datos que avalen la acusación, pero considera que hay indicios y debe estudiarse lo ocurrido para ver si se está o no ante una situación de este tipo, insistió. Barreiro no llegó a vincular en ningún momento la ausencia de la edila en dicho pleno con una supuesta maniobra de algunos miembros del PSOE focense -entre ellos, el alcalde-. Contra el regidor sí cargó con vehemencia el portavoz del grupo municipal del PP de Foz, Ángel Cao, que horas antes afirmaba que tenía constancia de que hacía más de mes y medio que el alcalde y el concejal socialista de la parroquia de Cangas estaban acercándose a la concejala en cuestión. Y esto, añadió, se lo confirmaron incluso miembros de la junta local del PSOE.
El alcalde lo niega todo
Sin embargo, el regidor socialista, José María García Rivera, rechazó ayer que hubiera realizado algún tipo de maniobra para que la edila no acudiera al pleno. Es más, señaló, si la concejala decidió no estar presente tendrá sus motivos. Y el PP, añadió, si tiene problemas dentro de su grupo, debe resolverlos sin mezclar a terceros: «O PSOE non compra nin vende. Levamos trece anos gobernando e nunca tal cousa fixemos. Que non intenten cargar a outras persoas o que está pasando dentro do PP de Foz. Supoño que a concelleira tamén o estará pasando mal -reseñó- porque o que di Cao é falso». Como prueba de que ni siquiera intentaron aprovecharse de la situación, recordó que incluso retiraron la petición de «as dúas medias dedicacións» que solicitan para dos concejalas.
Quien no hizo ayer declaraciones fue Luisa Prieto, la edila presuntamente indisciplinada, que, sin embargo, sí acudió a la reunión celebrada por los populares en Foz, antes de la rueda de prensa que ofreció Barreiro. Llegó hacia las seis y media y permaneció dentro de la sede del que aún es su partido hasta las siete y cuarto, tras lo cual salió sin pronunciar palabra. Fuentes cercanas a la concejala afirmaron que las acusaciones de transfuguismo vertidas contra ella son falsas, que no existe maniobra alguna de compra de votos y que pudiera haber otras razones que justificaran la actuación de la edila. De hecho, es muy probable que hoy mismo ella exponga públicamente su versión de lo ocurrido.
Mientras la cuestión del transfuguismo se devana, el Concello de Foz tiene finalmente los presupuestos aprobados, un documento sobre el que los grupos políticos venían trabajando y que, curiosamente -según relató el concejal del PP Ángel Cao-, estaba casi totalmente consensuado cuando el alcalde socialista, y alguno de sus concejales, mediante «argucias, intentou un achegamento para desestabilizar ao PP e conseguir que a concelleira se ausentase do pleno».