El BNG no se apartó ayer un milímetro del anuncio hecho el viernes por el presidente de la Xunta sobre el adelanto de los comicios electorales a marzo del 2009. Los nacionalistas acotaron hace semanas, cuando la fecha de las autonómicas empezaba a emerger en los medios de comunicación, que Touriño debería escuchar antes al Consello de la Xunta. El vicepresidente, Anxo Quintana, no se refirió a esta cuestión, y se remitió a la opinión expresada el viernes. Touriño tiene la facultad de disolver y el número dos del Gobierno lo apoya «plenamente», en el sentido de que se trata de un adelanto técnico para que los ciudadanos voten en clave gallega y las autonómicas no coincidan con las europeas.
El presidente del Ejecutivo gallego tampoco desgranó datos complementarios. Touriño liberó por completo la agenda de actos oficiales para confraternizar con sus compañeros de promoción de la Facultad de Económicas, pero públicamente evitó nuevas manifestaciones sobre lo avanzado en Madrid y esbozado antes en Galicia en reiteradas ocasiones.
Los populares, con dos epicentros en la agenda de ayer, Valladolid y A Coruña, se remitieron al mismo planteamiento realizado el viernes: Touriño no debe jugar a «maquinación» con la llamada a las urnas.
El PPdeG se mueve en clave económica para comentar el adelanto. Feijoo anunció que pospondrá el congreso previsto para principios de año, una vez que Touriño se plantea en marzo la cita con las urnas.
Entre los socialistas gallegos han perdido los que le soplaron en la oreja al presidente la conveniencia de adelantar a septiembre u octubre los comicios autonómicos para evitar las previsibles duras negociaciones con el socio de Gobierno nacionalista, en un contexto presupuestario y económico poco favorable. Al final, han pesado más otros planteamientos ligados a la presentación de un balance de Gobierno que llegue más a la ciudadanía, según indicaron fuentes socialistas.
El presidente ha manifestado que queda mucho por hacer todavía en esta legislatura. En realidad -aseguran los que conocen bien el origen de la decisión de llevar a marzo los comicios y no al otoño- a lo que se refiere es, en parte, a inauguraciones pendientes y al capítulo de obras, entre ellas las de la autopista Santiago-Ourense. Pero no solo hay cemento en esta posición. Algunos sectores del PSdeG creen que en diciembre se puede producir un repunte significativo en el incierto panorama económico.
En el plano orgánico, el partido ya ha anunciado que hará el proceso de elección por provincias que demandará en julio el congreso federal, pero el nombramiento de los secretarios, al margen de que sean señalados con anterioridad, se hará oficial después de los comicios de primavera y no antes.