«Aún está muy nervioso, casi no puede hablar», relata la madre

La Voz

GALICIA

Tras permanecer durante varias horas en el complejo hospitalario de la capital, la víctima pudo volver a su casa en la noche del viernes. Allí se recupera de los daños físicos pero, sobre todo, de las consecuencias psíquicas de un episodio que tardará en olvidar.

También su familia, que aún no puede creerse que algo así pudiese ocurrirles a ellos. Su madre aseguraba ayer mismo a La Voz que se preocupó cuando vio que el niño no llegaba del colegio. «Pensé que podía haberle pasado algo, hasta que podrían haberlo atropellado, pero nunca que lo hubieran asaltado e intentado tirar por una ventana», relataba.

Aunque las heridas de la paliza se le irán curando en unos días, la madre del chico asegura que, anímicamente, está afectado. «Aún está muy nervioso, casi no puede hablar de lo que le pasó y ayer le costó mucho quedarse dormido», confesaba la progenitora, quien aún no puede explicarse cómo pudo ser que nadie viese nada o que su hijo no pidiese ayuda cuando se vio retenido por un desconocido. «Es posible que se quedase bloqueado y que no se diese cuenta de lo que pasaba», asegura.