Cae una banda de cuatro menores que robaban de noche en locales de Noia

NOIA

En los últimos tiempos, los comerciantes noieses tenían pánico a que se pusiese el sol. No en vano, noche sí y noche también entraban a robar en alguna tienda o local social y, además de llevarse dinero y objetos, los daños que ocasionaban en los establecimientos no eran cuestión baladí. Según pudo saber este periódico, esas veladas de hurtos sucesivos pueden ser ya historia al estar convencidas las fuerzas del orden de que ya han dado con los presuntos culpables. Menos uno de ellos, los supuestos ladrones que tuvieron en vilo a la villa son menores de edad y residentes en el municipio en el que, previsiblemente, cometían las fechorías.

Según fuentes cercanas a la investigación, pese a su corta edad -los menores implicados tienen entre 17 y 14 años-, los imputados no actuaban de forma descoordinada. Estaban organizados en una especie de banda y utilizaban un modus operandi similar en todos los robos. Eso sí, sus hazañas delictivas las capitaneaba, supuestamente, un joven que, pese a no tener muchos meses más que ellos, fue detenido por ser mayor de edad. Se trata de B.?M.?G., también es de Noia y se le acusa de ser el cerebro de la oleada de hurtos.

Nueve establecimientos

Según las fuerzas del orden, a estos muchachos no se les resistieron las cerraduras ni de zapaterías ni de bares o centros de jubilados durante el último mes. De hecho, se les relaciona con hurtos en ocho locales noieses, con uno más en Santiago y varias tentativas de robo. Además, se cree que hubo comerciantes que no llegaron a denunciarlos, por lo que la lista de establecimientos perjudicados podría ser más larga todavía.

Las autoridades calculan que se hicieron con un botín en efectivo de unos 8.000 euros. También sustrajeron, por ejemplo en una tienda de electrodomésticos en la que supuestamente entraron en Santiago, cámaras de fotos digitales y reproductores MP3 que ya fueron recuperados. Los que todavía no se contabilizaron fueron los daños que causaron al romper cristales, forzar cerraduras o incluso arreglárselas para hacer frente a sofisticados sistemas de seguridad.

Ante el juez

Ayer, el supuesto cabecilla de la banda permanecía en los calabozos a la espera de pasar a disposición judicial. Según pudo trascender, no es la primera vez que este muchacho tiene problemas con las fuerzas del orden aunque, en las anteriores ocasiones, al tener menos de 18 años, no acabó en prisión, sino en un centro de menores de la provincia.

En cuanto a los otros cuatro implicados, se pondrán a disposición de la Fiscalía de Menores. Fuentes de la investigación indicaron que, a mayores de los cuatro chavales que no pasan de los 18, hay un quinto relacionado con los hurtos que no puede estar imputado al tener solo 13 años. La investigación sigue abierta y es posible que en los próximos días se conozca si había algún otro muchacho que perteneciese a la banda.