Todos los puntos de control de velocidad están perfectamente señalizados. Aproximadamente un kilómetro antes del radar, un enorme panel de color azul advierte de la presencia de un control de velocidad.
«No se trata de cazar a nadie», explica el coordinador de la DGT en Galicia, al remarcar que el aviso de la existencia de un radar tiene un efecto preventivo, porque el conductor que se aproxima a un radar señalizado extrema la atención al volante y tiene tiempo suficiente para adecuar su velocidad al estado de la vía y, por supuesto, al límite establecido para no ser fotografiado por el sistema de control.
Pedro Pastor recuerda que el hecho de que los radares estén señalizados aleja cualquier duda sobre las intenciones recaudatorias de la DGT.