Un total de 130 universitarios extranjeros que disfrutan de una beca Erasmus en las universidades de Santiago y Vigo participan durante este curso en un programa para ayudar a los escolares gallegos a aprender idiomas.
Los alumnos realizan labores de auxiliares de conversación en 127 colegios e institutos. Este es el primer curso en el que se pone en marcha este proyecto, que cofinancian la Consellería de Educación y el Ministerio. De cara al 2008-2009, la intención de la Xunta es incorporar a la Universidade da Coruña, hasta llegar a los 190 colaboradores.
De los estudiantes que trabajan en los centros educativos, la mayoría -casi 80- imparten inglés, y el resto, francés. Debido a este refuerzo en la enseñanza de idiomas, es la primera vez que se dota de auxiliares de conversación a los colegios de primaria. El trabajo de los universitarios consiste en lograr que los escolares tengan una comunicación fluida en lengua extranjera y que se acerquen a las distintas culturas de los países del idioma que estudian.
La Administración educativa es la que financia cada uno de los convenios con las universidades gallegas, a los que la Xunta aporta el 60%, y el ministerio, el 40% restante. Este año se invertirán en total 375.000 euros -125.000 en cada universidad tras la incorporación de la de A Coruña-. Además, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, informó tras la reunión del Consello de la Xunta que el año que viene se incorporarán 29 auxiliares de conversación a las escuelas oficiales de idiomas.
800 colegios de infantil
El refuerzo de las lenguas extranjeras es uno de los objetivos de la Consellería de Educación. La aplicación de la nueva ley orgánica hace que se adelante desde este curso la enseñanza del inglés a los seis años -medida que, en la práctica, ya funcionaba en Galicia-, y en torno a 800 centros han comenzado a impartir este idioma incluso en la etapa de infantil (de tres a cinco años). El objetivo de la Xunta es que en el 2009 la enseñanza del inglés se generalice a todo el alumnado de tres años.
Otra medida que también comenzó a aplicarse este curso es la obligatoriedad de la segunda lengua extranjera, casi siempre francés, en primero y segundo de secundaria.