12 feb 2008 . Actualizado a las 11:03 h.
Un barco de recreo que ayer por la mañana se hundió en el puerto pesquero de Baiona estuvo a punto de partir el pantalán en el que estaba amarrado. La embarcación quedó en posición vertical, con la popa clavada en el fondo y la proa encajada bajo el dique flotante. Al bajar la marea, la plataforma quedó elevada a más de dos metros de altura. Los dueños de la embarcación, un matrimonio de la parroquia de San Miguel de Oia, en Vigo, tuvieron que esperar a que volviera a subir la marea por la tarde y el barco se desencajase por sí solo. El incidente mantuvo cerrado el acceso al fondeadero, donde hay amarradas más de un centenar de embarcaciones deportivas.