La población de inmigrantes crece un 10% y supera los 80.000 censados

GALICIA

18 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

De tierra de éxodo a receptora. Los concellos gallegos han incrementado un 10% su población inmigrante en el último año, propiciada por la llegada de ciudadanos procedentes, principalmente, de cuatro países del sur y centro de América (Perú, Paraguay, Bolivia y Brasil), de Portugal y de Rumanía. Todos ellos suman casi 60.000 de los 81.442 ciudadanos extranjeros que a 1 de enero del 2007 tenía contabilizados el Instituto Nacional de Estadística. Es tanta población como la ciudad de Pontevedra.

Cruzando esas cifras con el padrón de esa misma fecha se extrae que apenas tres de cada cien vecinos registrados en la comunidad proceden del extranjero o tienen nacionalidad no española. Ese porcentaje, un 2,97% sobre el total de los gallegos, está muy por debajo de la media española que ayer mismo reveló ese instituto estatal. Porque para el conjunto de España, un 9% de población es foránea.

Menor crecimiento

Pese al incremento en doce meses, Galicia queda como la penúltima comunidad en menor presencia relativa de extranjeros, solo por delante de Extremadura y a apenas unas décimas de Asturias. Coinciden estas tres comunidades en ser las de menor crecimiento demográfico entre esos años 2006 y 2007.

Esa tímida, pero mayor presencia de población extranjera obedece principalmente a la llegada de residentes del centro de América (se ha incrementado la presencia de ciudadanos de esa región un 9,7%) y del cono sur (otro 7,1%). Significativo es el caso de tres de los países que conforman las mayores poblaciones extranjeras en la comunidad: la presencia de colombianos se ha estabilizado en torno a los 8.000 empadronados, igual que la de venezolanos, mientras decrece el número de argentinos, que protagonizaron entre los años 2001 y 2003 las mayores llegadas de extranjeros; en aquellos años apenas sumaban 3.500 y hoy son tres mil más aunque en el último informe se revela que hay un 10% menos. Ahora el pasaporte de los que vienen tiene sello de Paraguay (un 60% más), de Bolivia (otro 48%) y de Perú (30%). Y se mantiene la subida constante de brasileños, hoy la segunda comunidad más numerosa en Galicia tras la portuguesa, con 8.300 apuntados; en el 2002, cuando Galicia empezó a ser atractiva para la inmigración y no tanto para el éxodo, no llegaban a 1.900.

Estos últimos, los lusos, asentados principalmente en el sur de Pontevedra (Vigo y su área metropolitana) superan los 14.300 empadronados tras medrar un 17,5%. Junto a los portugueses, y fuera del entorno americano, hay otros casos significativos como el de los rumanos, integrados ya en la UE y que en Galicia se encuadran hoy entre las diez nacionalidades con mayor presencia. Su número ha aumentado un 33% en solo un año, fenómeno que se repite en el resto de España junto al de los marroquíes, aún minoritarios en el noroeste.

El doble desde América

Por debajo hay otra comunidad, la china, que, alentada por la instalación de comercios y locales de hostelería, ha engordado sus registros en un 15% y así supera ya los 1.300 ciudadanos. Es un crecimiento similar al que han experimentado los dominicanos.

En conjunto, la población inmigrante procedente de América del Sur y de Centroamérica se ha duplicado en el último lustro. En el 2002, los foráneos de esa región sumaban unos 20.000 ciudadanos; hoy su número supera ampliamente los 42.000. Su presencia ha permitido que el padrón haya ido mejorando: en ese mismo período, Galicia ganó 40.000 ciudadanos. Es decir, el saldo demográfico de la comunidad sería negativo si no fuera por estos nuevos gallegos.