Un vigués muere al estrellarse contra un autobús en Nigrán

La Voz

GALICIA

Carlos Pérez Hernández, un vecino de Vigo, perdió la vida ayer en Nigrán al estrellarse con su vehículo contra un autobús contratado por Citroën que circulaba por la zona para dejar en sus domicilios a un grupo de empleados del Val Miñor que trabajan en la planta viguesa. Según las primeras investigaciones, el conductor fallecido se salió de la vía e invadió el carril contrario hasta colisionar frontolateralmente con el autocar.

Testigos presenciales declararon a las autoridades que el vehículo de la víctima circulaba a gran velocidad por la carretera que va desde Nigrán a Priegue, en dirección a Vigo. Lo cierto es que el vehículo de Carlos Pérez quedó completamente destrozado a causa del choque. En todo caso, esta es una zona muy conflictiva que hace solo unos meses registró otro accidente de tráfico mortal.

Efectivos de Protección Civil, del Grumir y de la Policía Local de Nigrán, así como agentes de la Guardia Civil, se desplazaron de inmediato a la zona del accidente, que se produjo cuando faltaban quince minutos para las once de la noche. Además de la víctima, en la colisión resultaron heridos leves tres de los pasajeros del autobús, que fueron trasladados en ambulancia a un centro hospitalario vigués.

Por otra parte, según informa Nino Soto, de la delegación de La Voz en Pontevedra, un vecino de la ciudad confesó ayer ser el responsable del atropello de dos chicas que cruzaban una calle de Caldas en marzo del 2004. El imputado, O.?C.?A., detalló durante una vista oral celebrada en el Juzgado de lo Penal número 2 de A Parda que después de alcanzar a las víctimas se dio a la fuga porque se puso «nervioso» y «no sabía qué hacer».

La Fiscalía solicita una pena de prisión de 24 fines de semana de arresto por delitos de lesiones imprudentes, la retirada del permiso de conducir durante un período de tres años y una indemnización de 46.000 euros para las atropelladas, que sufrieron lesiones de distinto alcance y que aún tienen secuelas. La acusación particular, por su lado, demanda una responsabilidad civil de 140.000 euros.