En el Parlamento gallego se celebró ayer un agrio debate entre el Gobierno bipartito y la oposición del PP a cuenta de la inminente creación de la fundación que regirá los destinos del nuevo Centro Tecnolóxico do Naval. El punto de encuentro no parece posible. Para Emilio Nogueira, número dos de la Consellería de Innovación, que dirige el nacionalista Fernando Blanco, este modelo de fundación es la «fórmula xurídica máis axeitada» de gestión, mientras para el diputado popular Bernardo Tahoces se trata de un «chiringuito» que creará duplicidades en la Administración pública.
En cualquier caso, el debate parlamentario sí sirvió para corroborar lo que apuntan los datos del IGE sobre el auge que están teniendo la proliferación de las fundaciones en la gestión pública. De hecho, el centro de estadísticas señala que el órgano instrumental que está más extendido en la Administración paralela es la fundación. Y aunque en los Presupostos de la Xunta solo se reconoce la existencia de una decena de fundaciones públicas -entre ellas la de la Cidade da Cultura o las que operan en el ámbito sanitario-, lo cierto es que en Galicia existen 153 organismos de estas características, 8 más que en el año 2005, y la mayor parte de ellos vinculados directa o indirectamente al Gobierno autónomo.
Las Administraciones también participan en 198 sociedades mercantiles en la comunidad gallega, aunque solo 68 se pueden considerar públicas por tener más del 50% del capital.