La Comisión Europea ofreció ayer invertir durante los próximos siete años 244 millones de euros en el AVE Vigo-Oporto, un eje ferroviario que considera prioritario para la conformación de la red transeuropea de vías de comunicación y que ha sido uno de los treinta proyectos elegidos por Bruselas para recibir financiación comunitaria, de entre las 221 propuestas que hicieron los veintisiete socios de la Unión.
El comisario de Transportes, el francés Jacques Barrot, explicó ayer en el Parlamento Europeo sus planes para invertir los 5.100 millones de euros con los que está dotado el capítulo de las redes transeuropeas, y confirmó que el AVE entre Galicia y Portugal será el segundo proyecto español que más dinero reciba, después de la alta velocidad entre Madrid y Lisboa (312 millones de euros) y por encima de las conexiones ferroviarias del País Vasco (118 millones), de la línea que unirá Francia y Cataluña (70 millones) y del AVE Madrid-Barcelona (22,8 millones de euros).
140 se quedan fuera
Las propuestas de Barrot han de ser ahora aprobadas por la Eurocámara y por los Estados miembros, y se espera que la discusión sea dura, ya que 191 proyectos se han quedado fuera de la lista de infraestructuras que la Comisión tiene capacidad para sufragar. Según Barrot, la suma de la financiación requerida para todas ellas superaba los 11.500 millones, más del doble del dinero disponible.
Además de las razones económicas, el comisario incidió en que su departamento ha dado prioridad a los proyectos transfronterizos y a los transportes alternativos a la carretera, especialmente el tren de alta velocidad y las vías navegables interiores.