La recogida de firmas para reclamar la liberación del supuesto agresor de Boiro suscita reacciones diversas
GALICIA
Las imágenes de la paliza que le propinó un adolescente de Escarabote (Boiro) a otro menor de edad, y que fueron emitidas por varias cadenas de televisión, sigue suscitando opiniones enfrentadas en el pueblo. El último paso dado tanto por los padres del supuesto agresor como por los progenitores del que grabó los hechos, que han iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar que se levante la medida cautelar dictada por la jueza sobre el ingreso de ambos muchachos en el centro de reeducación de menores de Palavea y sean puesto en libertad, generó reacciones diversas.
La iniciativa para recabar apoyos en defensa de los jóvenes está resultando un éxito, según fuentes cercanas a las familias, pues son numerosas las personas que están dejando su rúbrica en los documentos. Con este gesto, los firmantes reconocen que los chicos no tuvieron problemas en el vecindario, que están perfectamente integrados en la sociedad y que no son violentos. Alguno apuntó que aunque las imágenes son muy duras, justificó la reacción del agresor en que vio llorar a su hermano, al que otro adolescente le había amenazado.
Son contadas las personas las que recorren el municipio en la busca de apoyos. Mientras tanto, en una mesa del vestíbulo de la casa del supuesto agresor permanecen sendos escritos con la misma finalidad. Allí firman las personas que acuden a interesarse por el estado del muchacho y para animar y transmitir su afecto a los padres. Estos últimos, así como los del que presuntamente grabó las imágenes, están muy afectados ante lo sucedido e indignados por el daño que les causó la emisión de la paliza en las televisiones.
Otras voces apuntan que los dos principales imputados en los hechos deben seguir un mes o más en el centro de menores, «como escarmento para que outros non o fagan, pois se os deixan libres haberá quen lle meta unha malleira a outro sabendo que non lle pasará nada».
Mutismo
Los abogados que defienden a los dos jóvenes que ingresaron en el citado centro de menores recomiendan a sus clientes y a sus familiares que no hagan declaraciones a los medios de comunicación, ni hagan referencias a la campaña de recogida de firmas, para evitar que su difusión les pueda perjudicar en el desarrollo del caso. Una postura similar mantiene la letrada del agredido.
Aún así, fuentes cercanas al agresor señalaron que les parece que no se juzga a todo el mundo con el mismo rasero, subrayando que el juez dejó libre al individuo mayor de edad que agredió a una ecuatoriana en el metro de Barcelona, y cuyas imágenes también se difundieron en las televisiones, y al adolescente de Boiro lo encerraron en Palavea.
Estas personas confirmaron que sus padres han acudido a Palavea para verlo. Aunque el menor tiene ganas de regresar a su casa, les dijo que está bien de ánimo. Además, tranquilizó a sus progenitores, asegurándoles que le tratan bien y que la comida es buena. Al igual que otros chavales, los boirenses realizan actividades académicas y formativas.