El cierre amenaza al hospital de los gallegos de la diáspora en Argentina

Agustín Bottinelli

GALICIA

«El hospital no va a cerrar mientras yo sea director», afirma Ramón Carballo Tudela, director del Hospital Español en Buenos Aires, ante la posibilidad de que la institución sanitaria deje de funcionar por la situación económica que vive.

Este madrileño, nieto de gallegos, que llegó a Argentina hace 47 años, es el responsable desde hace algo más de un mes de un centro médico que agoniza y que debe afrontar una deuda que asciende a 86 millones de pesos (unos 21 millones y medio de euros), de los cuales 62 millones se deben a Hacienda (unos 15 millones y medio de euros) y el resto corresponde a proveedores.

El Hospital Español, ubicado en la avenida Belgrano, en el centro de Buenos Aires, fue fundado hace 155 años y se convirtió en el primer centro médico privado de Sudamérica que instaló sus propios quirófanos. Las instalaciones sanitarias tienen en la actualidad 320 camas ocupadas y reciben entre 1.400 y 1.600 citas diarias en consultorios externos.

2.500 pacientes gallegos

Fue en este hospital de la capital argentina, además, donde recibieron atención médica los gallegos de la diáspora, colectivo que todavía supone el 30% del total de sus afiliados. Ya mayores los emigrantes gallegos, siguen acudiendo al centro médico tanto sus hijos como sus nietos. Así, se estima en 2.500 el número de gallegos que aún utilizan el Hospital Español en Buenos Aires para su atención médica.

Ramón Carballo Tudela ya ha pedido públicamente ayuda a los Gobiernos de Argentina y España para solventar los problemas financieros que atraviesa el centro sanitario y, según ha explicado, sus llamadas de auxilio, de momento, no han tenido éxito: «El Gobierno español dice que el hospital está en suelo argentino y que atiende pacientes argentinos, y el Gobierno argentino, por su parte, dice que el hospital es español. Así que, hasta ahora, de ninguno de los dos hemos tenido respuesta para esta crisis». Esta declaración del director del centro provocó la reacción de Rafael Estrella, embajador de España en Buenos Aires, quien aseguró que sí se están haciendo gestiones para solucionar la situación económica del Hospital Español.

Carballo Tudela, por su parte, solicitó en su intervención que el Ejecutivo español diese un paso en la crisis. «Deseo que el Gobierno de España tenga un gesto porque, antes de asumir su cargo de presidente, José Luis Rodríguez Zapatero dijo que la grandeza de España se debía a la emigración y que no iba a permitir que ninguna institución sufriera. Sin embargo, el Hospital Español no ha recibido ni un euro desde entonces», afirmó.

Carballo Tudela explicó, asimismo, qué peticiones concretas planteó a los Gobiernos de ambos países con el objetivo de solucionar el bache económico por el que pasa la institución de la que es responsable desde hace solo unas semanas. «El Gobierno argentino podría condonarnos parte de la deuda. El de España, donarnos aparatos para mejorar el servicio y conseguir nuevas obras sociales que paguen más», explicó el director.

Sin gas

El centro médico, de hecho, tiene cerrado el suministro de gas y aún dispone de luz gracias a que Edesur, empresa de origen español, no le corta el servicio pese a la deuda que mantiene con ella. Según Carballo Tudela, otro problema es que «el 30% de nuestros afiliados son socios vitalicios, aquellos que durante 50 años pagaron y ahora ya no abonan nada».