Una mujer se encierra en el hotel castillo de Maceda tras perder la concesión

J.?M.?G.

GALICIA

19 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Alrededor de doscientos vecinos de Maceda se concentraron ayer ante el castillo de la villa para exigir su devolución al Concello. La fortaleza es objeto de disputa porque el pleno de la corporación decidió cancelar la concesión de veinte años a la sociedad Hotel Monumento Castelo de Maceda, que lo gestiona desde hace tres. Un tiempo que a BNG, PSOE y PP les parece suficiente como para sostener que hubo «infraccións gravísimas», según el alcalde nacionalista, Xabier Oviedo.

El administrador del hotel, Xosé Inacio Palomanes, no entregó al alcalde las llaves el pasado lunes cuando fue a buscarlas y a hacer el inventario para luego precintar el castillo. Ante esta situación, Oviedo ordenó el mismo día impedir la entrada de los trabajadores y de los clientes al castillo. Y, desde el miércoles por la tarde, la entrada al propio administrador y a su madre. Lo que sucede es que la señora es, a día de hoy, la única persona que permanece en la fortaleza y lleva días sin salir. El alcalde ordenó cortar el suministro de agua. Palomanes y los trabajadores presentaron varias denuncias por coacciones. El administrador asegura que tiene suficiente documentación como para rebatir las faltas que alega la corporación y que su contrato se está cumpliendo a rajatabla.

El hotel monumento sigue con su página web y oficialmente, según la empresa, está en activo aunque no recibe clientes. Estos están siendo derivados a otros hoteles de la provincia «porque esta fin de semana tiñámola completa», aseguraba ayer Palomanes. Para el Concello, el hotel ya no existe. Los vecinos se acercaron con pancartas que exigían la devolución de las llaves. «O castelo non é privado», gritaban, o «¡Palomanes fóra! A chave é nosa!». Uno de los carteles iba pegado a una escalera móvil que causó risa.

El alcalde, que con la Policía Local de Maceda y Allariz monta guardia diaria ante el castillo, les dijo que no se puede hacer nada más mientras no se tenga la orden judicial para entrar. La Guardia Civil le recordó previamente que acudía a velar para que nadie intentase forzar la puerta. «A Xustiza daranos a razón», señaló Oviedo, quien justificó así su presencia: «Teño que velar pola nai de Palomanes e terei que sacala eu e metela nunha ambulancia». «¡Que baixe ela e subimos todos!», gritaba el pueblo.

La mujer resiste en el castillo y la polémica llega a Allariz porque el PP exige a su alcalde que ordene el regreso de la patrulla policial desplazada a Maceda, ya que para que los agentes puedan actuar en otro municipio «debe existir un convenio entre ambos, que non hai neste caso», cuenta Antonio Rodríguez, lamentando que Allariz carezca, mientras, de vigilancia nocturna.