La grúa de Pontevedra se lleva un coche con un bebé y su hermano de tres años dentro

Nino Soto

GALICIA

16 oct 2007 . Actualizado a las 04:53 h.

Para un niño de tres años y su hermano de ocho meses fue una aventura con un final feliz. Todo empezó ayer sobre las cuatro y cuarto de la tarde cuando su madre estacionó su vehículo, un Volkswagen Touran, en una zona de carga y descarga. A esa hora, Begoña Varela subió a su hogar de la calle de Blanco Porto, situada en la capital pontevedresa, dejando en el interior del vehículo a sus dos pequeños.

La mujer iba a su casa para preparar un biberón y, de paso, recoger la bolsa que siempre tiene lista con las «cosas» del más pequeño. Unos seis minutos más tarde, al bajar a la calle, se llevó el susto de su vida: el monovolumen había desaparecido. Rápidamente comenzó a mirar para todos los lados, y sus ojos alcanzaron a ver cómo una grúa municipal le llevaba el coche con los niños dentro.

Comenzó a correr detrás de la grúa, pero fue incapaz de interceptarla. A esa hora no había tráfico en la vía pública. «Me fue imposible alcanzar la grúa, y entonces llamé a la Policía Local para contar lo que me había sucedido», relata la madre de los pequeños. Posteriormente, inició su propia odisea camino del depósito de la grúa municipal, un destino que le supuso «entre correr y caminar deprisa» un desplazamiento de unos cuarenta y cinco minutos. «Pensé que llegaría antes que cogiendo un taxi», afirma.

Mientras tanto, agentes de la Policía Local, al conocer la denuncia de la madre, llamaron a los responsables de la grúa municipal para informarles de que en el interior del monovolumen que acababan de retirar había dos menores. «Los de la grúa dijeron que solo veían a uno y yo les insistí varias veces que estaban mis dos hijos», señala Begoña Varela.

Una vez en las dependencias del depósito de la grúa municipal, Begoña Varela ya abrazaba a sus dos niños. «Si me sucedió a mí, le puede pasar a cualquiera. Es evidente», apunta.

Al juzgado

No obstante, la versión de la Policía Local difiere de la ofrecida por Begoña Varela. De acuerdo con fuentes del cuerpo municipal, los operarios de la grúa engancharon el coche unos quince minutos después de localizarlo en la zona de carga y descarga. «La madre calcularía mal el tiempo, ya que entre subir y bajar, esperar por el ascensor y preparar las cosas, pensaría que solo fueron cinco minutos», señalaron fuentes policiales.

«Los de la grúa no se percataron de que había niños en el interior, si no claro que no se llevarían el coche», insistieron desde la Jefatura de la Policía Local de Pontevedra. «No apreciaron nada. Es impensable que tocasen el automóvil si hubiesen visto a los niños dentro», agregaron.

De hecho, funcionarios de la Policía Local señalaron que los cristales del Volkswagen Touran son oscuros, y que uno de ellos tenía dos parasoles. «Antes de enganchar el coche a la grúa, se mira de forma superficial si hay gente en el interior del vehículo. Eso es así siempre», detalló un portavoz del cuerpo de seguridad municipal. La historia no acaba ahí. La Policía Local preparaba anoche diligencias que remitirán al juzgado para denunciar a la madre por abandono de los niños. Y Begoña Varela está preparada y afirma que recurrirá a sus abogados.