Asume que instalar cabinas entre Dozón y Ourense abocaría al vial a la «inutilidade»
El órdago que Emilio Pérez Touriño lanzó cinco semanas antes de las municipales de mayo, al anunciar la gratuidad de la segunda fase de la AP-53, recibió ayer el refrendo oficial con la aprobación por el Consello de la Xunta del decreto por el que se libera de peaje el tramo entre el Alto de Santo Domingo (Dozón) y el enlace de Cea. Este nuevo trazado, de 17 kilómetros, entrará en servicio en la segunda quincena de este mes, con lo que el recorrido completo entre Santiago y Ourense solo quedará pendiente del tramo que unirá Cea con el enlace de la A-52, en las proximidades de la ciudad de As Burgas. Esa parte final, que tampoco llevará cabinas de peaje, está prevista para diciembre del 2008.
La decisión de prescindir de aplicar una tarifa directa a los usuarios del vial obligará a la Xunta, que creó una sociedad pública para construir y explotar esta segunda fase de la autopista, a pagar un peaje en la sombra a la concesionaria en función del tráfico del vial, con un coste de 0,0729 euros por kilómetro (más IVA) para los vehículos ligeros y 0,1229 para los pesados. La AP-53, que en el trazado que gestiona la Xunta será AG-53, se sumará así a las cargas que representan para las arcas autonómicas otras autovías en construcción bajo el sistema de régimen concesional, como es el caso de la vía de Barbanza y de O Salnés. Touriño vino a reconocer que al final esta solución repercute en el bolsillo de todos los gallegos, vía impuestos, pero argumentó que todas las infraestructuras tienen un coste: «O gratis aínda non existe».
El presidente de la Xunta presentó la medida para la autopista interior gallega como «un movemento cargado de futuro», que supone, reivindicó, «unha aposta clara polo reequilibrio territorial» y una «discriminación positiva» que favorecerá la movilidad y el transporte de viajeros y mercancías. Touriño contrapuso el compromiso cumplido por el bipartito en esta segunda fase a la gestión del Ejecutivo de Fraga en la primera, la que está operativa desde diciembre del 2003 entre Santiago y Dozón.
Entre Santiago y Lalín, a pagar
El jefe del Ejecutivo confirmó, a preguntas de los periodistas, que la Xunta ha descartado la posibilidad de una rebaja de peaje en esa primera fase. Recordó que la concesionaria tiene unos derechos adquiridos por ley y que, en todo caso, habrá que esperar a que remate la concesión para rescatarla. Touriño expresó su convicción de que la gratuidad desde Dozón contribuirá a captar más tráfico para una vía que, de lo contrario, quedaría abocada a la «inutilidade».
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios