El comandante decidió dar la vuelta sobre el Atlántico por un fallo en un motor
16 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Un avión de la compañía norteamericana Delta, que cubría la ruta entre Roma y Nueva York, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia a primera hora de la tarde de ayer en el aeropuerto compostelano de Lavacolla, después de que los pilotos detectasen un fallo en uno de los motores.
El aparato, un Boeing 767, consiguió tomar tierra sin mayores problemas en la pista santiaguesa e, incluso, llegar hasta la terminal. Según explicaron a La Voz los pasajeros Leonardo Foti y Anna Champoli, la aeronave salió a las 11.45 horas del aeropuerto de la capital italiana. «Cuando estábamos ya sobre el océano Atlántico -relata Foti- el comandante nos avisó por megafonía de que teníamos que dar la vuelta y aterrizar a causa de un problema en uno de los motores».
Mientras los pilotos coordinaban la maniobra con la torre de control de Lavacolla, se puso en alerta a todos los servicios de emergencia para el caso de que tuviesen que actuar. Pero no fue necesario y, pasadas las cinco de la tarde, los 184 pasajeros de la aeronave ponían pie en tierra gallega.
«¿Dónde estamos, en España o en Portugal?», preguntaba sobre las ocho y media de la tarde, todavía en la terminal de Lavacolla, Anna Champoli, confundida por el cambio de planes al que obligó la avería.
Personal de tierra del servicio de atención al cliente de Iberia se encargó de buscar alojamiento a las 184 personas en diferentes hoteles de la ciudad. Al cierre de esta edición, el Boeing 767 permanecía en la cabeza de la pista, pendiente de que llegase a Santiago personal de la compañía propietaria.
Algunos pasajeros mostraron su malestar porque, casi a las nueve de la noche, todavía no había llegado el autobús que debía conducirlos a sus hoteles. Según les dijeron, hoy deberán estar a mediodía en Lavacolla para continuar el viaje en otro avión.