La pugna catódica que el PSOE y el BNG mantuvieron durante meses en la sombra por el control de los informativos de Televisión de Galicia saltó ayer a la escena pública, abriendo de paso una brecha en el seno del bipartito. Hacía tiempo que la Vicepresidencia de la Xunta estaba molesta con el tratamiento que el Telexornal le brinda al líder del BNG, Anxo Quintana, y tras varios tiras y aflojas optó por romper la baraja y dejar de convocar a TVG a todos los actos que en lo sucesivo organice este departamento. En la cadena pública desconocían ayer la existencia de este veto, aunque sí eran conscientes de las «tensiones» que existían con el equipo de Quintana.
La polémica abierta ahora en la televisión deriva en gran medida de la forma en que fue compartimentada políticamente TVG cuando el PSOE y el BNG accedieron en julio del 2005 al Gobierno. Tras varias semanas de negociaciones, ambas fuerzas optaron por una solución salomónica, mediante la cual los socialistas ejercerían un control directo sobre los informativos de la cadena, mientras los nacionalistas se quedaba con la parcela de los programas.
En estos dos años, Vicepresidencia mostró varias veces su malestar por el tratamiento, en su opinión «minimizado», que se le da en los informativos al número dos del Ejecutivo autónomo. De hecho, fuentes del departamento que dirige Anxo Quintana advierten que su imagen «ocúltase e minimízase» en el Telexornal , hasta el punto de que las informaciones relacionadas con el también líder del Bloque no sólo son «anecdóticas», sino que suelen aparecer en los lugares próximos al espacio de los deportes, es decir, al final de las noticias.
Para más inri, las citadas fuentes de Vicepresidencia señalan que el perfil de Quintana que se ofrece en los informativos de la cadena pública es el del líder del BNG, pero nunca el del segundo máximo responsable del Gobierno gallego.
El equipo de Quintana decidió elevar la presión sobre el jefe de informativos, Roberto Cid, y el director xeral de la CRTVG, Benigno Sánchez, admitiendo en público que adoptó una decisión sin precedentes en el Gobierno, que consiste en dejar de convocar a sus actos y a sus ruedas de prensa a los equipos informativos de TVG.
Pese a que La Voz intentó contactar ayer sin éxito tanto a Benigno Sánchez como a Roberto Cid, fuentes del equipo de informativos decían desconocer el contenido del supuesto «veto» que les aplica Vicepresidencia. En cualquier caso, la redactora encargada habitualmente de seguir a Quintana tenía previsto hoy acudir a un acto del vicepresidente en el municipio de Bergondo.