Los nueve pueblos de Ourense donde más se había disparado el padrón son los que más vecinos ceden ahora
27 ago 2007 . Actualizado a las 12:33 h.Tres meses antes de las pasadas elecciones municipales de mayo decenas de localidades gallegas registraban un notable y extraño incremento en su censo de residentes con derecho a voto, cambiando de esa manera la evolución poblacional negativa de los últimos años. Tan sólo tres meses después de los comicios locales, dos tercios de los concellos que registraron dicho incremento han comenzado a perder población.
Las sospechas sobre el aumento artificial de decenas de censos, detectadas sobre todo en municipios de la provincia de Ourense, se ven ahora reforzadas haciendo más consistente la situación descubierta en abril pasado, y que generó actuaciones de oficio del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
Municipios como Bande, que sólo en el mes de febrero recuperó casi todo el volumen de habitantes perdidos en los cuatro años anteriores, ha visto decaer de sus listados municipales entre abril y junio hasta un 1,62% del censo, cuando entre enero y marzo -últimos meses hábiles para inscribirse para las pasadas elecciones- había subido nada menos que un 5,7%. Con sólo un bebé nacido en el 2006, Bande acumuló en el primer trimestre del presente año 114 supuestos nuevos vecinos, extremo que llevó a su alcaldesa a asegurar sentirse orgullosa del crecimiento del pueblo, achacado, según ella, a diversas acciones sociales y de atracción de población llevadas a cabo por el Concello. Ahora, desde el inicio del segundo trimestre y con el mismo partido en el poder, el PP, Bande ha perdido curiosamente a 34 vecinos de su censo.
Porqueira ya no crece
Pero el caso de la localidad de A Baixa Limia no es más que la punta del iceberg. Porqueira, donde su alcaldesa, Susana Vázquez, llegó a calificar como «algo normal» que los pueblos traten de engordar sus censos antes de las elecciones, ha perdido en el segundo trimestre del año un 1,18% de sus hipotéticos vecinos, cuando en los tres meses anteriores había crecido nada menos que un 10,3%. Trece personas han torcido la tendencia alcista del pueblo tomando otros destinos, cuando entre enero y marzo fueron 103 los nuevos censados.
Una caída porcentual aún mayor se produce en Baltar, que en marzo aseguró contar con 1.103 habitantes, tras haber crecido sólo en ese mes en 61 nuevos vecinos con derecho a voto. Ahora, tres meses después ya sólo le quedan 1.042 (un 2,63%).
Parada do Sil, Maside, Verea, Calvos de Randín, Beade o Vilariño de Conso son otros de los ejemplos ourensanos de listados censales modelo montaña rusa. Todos ellos fueron perdiendo posibles votantes desde las elecciones municipales de hace cuatro años hasta que unos meses antes de los últimos comicios locales recuperaban o superaban incluso todo lo perdido, mientras que en el segundo trimestre del 2007 empezaron a volver a caer en población como les venía ocurriendo desde el 2003. Ourense es de hecho la única provincia con municipios que en los tres meses previos al verano ha perdido población con derecho a ejercer el sufragio por encima del 1% en puntos donde había crecido durante el primer trimestre. Dicha circunstancia se registra así en nada menos que nueve casos, mientras que en el resto de Galicia sólo se da una situación similar en Toques, aunque en la localidad coruñesa el crecimiento del primer tercio del año había sido sólo de un 0,5% de su censo.
Sólo 100 siguen creciendo
En el conjunto de la comunidad gallega fueron 134 los ayuntamientos que habiendo ganado posibles votantes durante los tres primeros meses lo han perdido en los tres siguientes. La sangría poblacional sufrida ya a principios de año sigue en cambio después de los comicios locales en otros 81, mientras que en el extremo contrario, 100 localidades siguen por la misma senda de crecimiento iniciada desde desde el comienzo del presente ejercicio.
Por provincias, tras el caso espectacular de Ourense -donde cuarenta ayuntamientos que vieron engordado su censo de habitantes antes de las elecciones lo han perdido justo después- es Lugo la segunda demarcación donde dicha situación se ha producido en mayor número, en 23 de sus ayuntamientos, mientras que en A Coruña el salto hacia atrás se produjo en 17 y en otros 7 en Pontevedra.