Unos niños apedrean la luna de una escuela en la que había bebés

Rubén Ventureira

GALICIA

23 ago 2007 . Actualizado a las 05:10 h.

El personal de la escuela infantil de Los Rosales, en A Coruña, se encontró ayer al llegar a su lugar de trabajo con que seis de las lunas del edificio estaban rotas. Pero lo peor llegó después, pasadas las dos de la tarde, cuando cuatro niños rompieron a pedradas un séptimo cristal. En ese momento, seis bebés dormían en un aula de la guardería. «Nos asustamos mucho», reconoce Feli Casas, directora de la escuela.

Sólo hubo que lamentar daños materiales porque las estancias en las que se encontraban los críos y el personal que los atiende no estaban en la línea de tiro, «afortunadamente», remarca Feli.

La directora persiguió en coche a los presuntos autores, «cuatro niños de entre 12 y 14 años», mientras otros compañeros de trabajo lo hicieron a pie. El pequeño grupo fue localizado en el cercano barrio de Korea. «Cuando los alcanzamos, una pandilla de chavales ya mayores les preguntaron qué habían hecho», relató.

Los ataques, que se saldaron con siete cristaleras del centro rotas, fueron denunciados ante la Policía Nacional. Agentes de este cuerpo acudieron a la zona del suceso. «En el jardín interior de la escuela aparecieron piedras bastante grandes, así que los del 091 concluyeron que los cuatro niños a los que vimos no pudieron hacer solos todos los destrozos», apunta la directora. La investigación policial proseguirá hoy. «Nos han dicho que van a tratar de identificar a los que han causado esto para después ir a hablar con sus familias».

Es la cuarta ocasión desde su apertura en febrero en que la guardería resulta atacada. El pasado junio, aparecieron rotas las claraboyas de la sala de usos múltiples. «No utilizamos esa zona por precaución, porque está visto que pueden venir a romper cristales en cualquier momento, haya o no niños dentro de la escuela».

Además, en repetidas ocasiones se han encontrado restos del botellón en el exterior del recinto, donde un par de veces incluso han aparecido jeringuillas usadas.

Colocación de cámaras

Este último susto ha multiplicado la preocupación de los responsables de la escuela infantil, que gestionaron con rapidez la colocación de cámaras de seguridad en el edificio, que se comenzaron a instalar ayer. Además, la dirección está a la espera de que el Ayuntamiento coloque «una alambrada lo más alta posible» a modo de cierre del edificio, obra que fue solicitada cuando se produjeron los primeros hechos vandálicos.