El debate y la confrontación surgida entre el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y representantes institucionales de su partido en la Xunta y otras localidades sobre el modelo de área metropolitana a implantar en torno a la ciudad ha destapado la existencia de un creciente malestar interno en la dirección del PSOE vigués. Doce de los 27 miembros de su ejecutiva han remitido a su secretario local un escrito con sus firmas reclamando una reunión de la dirección del partido en la ciudad y posteriormente otra con toda su militancia para fijar la postura de los socialistas vigueses sobre el ámbito y competencias de dicho organismo supramunicipal.
Entre los firmantes se encuentran incluso dos de los integrantes de la candidatura que Caballero presentó a las elecciones municipales de mayo y la responsable de Política Institucional de la ejecutiva local socialista, entre otros cargos. Todos ellos estiman que el partido ha sido aislado del debate sobre el área metropolitana mientras el alcalde y cabeza de lista socialista defiende un ente con unas dimensiones diferentes a las que el PSOE vigués acordó apoyar en una resolución política en julio del 2006.
«Se está utilizando el nombre del partido sin escucharlo y tirando por tierra el único documento sobre el que el PSOE vigués se ha posicionado hasta ahora, en el que más allá del número de concellos a incluir, que eran 14 y no 28, se analizaban las posibles competencias, financiación y poder político del área y de eso queremos hablar», señala Emilio Casanova, miembro de la dirección del PSOE olívico y firmante de la misiva.
En tono similar se expresa la responsable de Política Institucional, María Herminda Riveiro, quien asegura que «desde que Caballero tomó el control del partido el nivel de democracia interna ha descendido a niveles desconocidos. No nos llaman, no nos escuchan, no nos convocan. Acatamos todo por disciplina, porque queremos al PSOE, porque queremos que gane las próximas elecciones, pero por eso también exigimos poder hablar, poder ayudar y poder aportar», añade. Ella, como responsable institucional de los socialistas vigueses, tiene derecho a asistir y participar en las reuniones del grupo municipal, según los reglamentos del partido, «pero o no se han reunido nunca en dos meses o no quieren que vaya», apunta Riveiro.
Los firmantes están convencidos de que su petición puede «desencadenar represalias por parte de Caballero, no sería la primera vez, pero nosotros prometimos defender la democracia interna y para eso damos el paso, además de para fortalecer un organismo como el área que debe dar peso político a Vigo y no utilizarlo de manera personal», señalan.