La huelga de los trabajadores de la empresa Isolux Corsán Servicios, que es la firma responsable de la recogida selectiva de envases -contenedores amarillos- en 88 ayuntamientos gallegos, se encuentra enquistada y ni siquiera hay fecha para retomar la negociación con UGT, el sindicato convocante. El secretario general de la Federación de Servicios del sindicato, Ernesto Fontanes, indicó ayer que en la reunión del domingo «no hubo ningún avance» porque la empresa «no se acerca a las peticiones mínimas de los trabajadores».
Padrón es el municipio más afectado por la huelga de basuras, pues en el paseo do Espolón -junto al curso del río Sar- y en la explanada de O Souto siguen acumulados los desperdicios del mercadillo dominical. A esto hay que añadir la falta de recogida de los residuos urbanos, informa Luis Cristobo. El Concello padronés estudia contratar para hoy algún tractor y personal para que limpie «o máis gordo do mercadillo». Como sucede en Padrón, en Toques, Dumbría, Cabanas y, parcialmente, en Fene, el paro afecta también a la recogida de los desechos orgánicos.
UGT persigue negociar un convenio colectivo para el medio centenar de trabajadores de esta empresa, cuya jornada de trabajo se alarga a las 16 horas horas diarias, por lo que perciben un salario mensual que a duras penas llega al salario mínimo interprofesional (570 euros). Por su parte, Isolux Corsán señaló que la huelga «es ilegal» porque «no se ha respetado el plazo de preaviso de diez días», al tiempo que se mostró dispuesta a negociar el convenio colectivo. Por otra parte, negó estar pagando a sus empleados por debajo del salario mínimo.
En principio, el hecho de que el paro comprenda sólo el servicio de recogida selectiva hace que los concellos estén a la expectativa y en principio no muy preocupados por la repercusión. Esto es lo que sucede en los nueve concellos afectados en la comarca de Pontevedra, informa Cristina Barral.
Sólo en algunos municipios se han tomado medidas preventivas. En Corcubión, el alcalde, el nacionalista Rafael Mouzo, ya dictó un bando el pasado viernes, al recibir la notificación del paro por parte del sindicato UGT, en el que solicita a los vecinos que traten de no acumular residuos plásticos en tanto en cuanto no se solucione el conflicto. De momento, los contenedores están casi vacíos porque la compañía los recogió precisamente el viernes, informa Santi Garrido.