Un total de 35 personas formaron parte del dispositivo para velar por los asistentes a la actuación de Ketama en Riazor «Lima 8 para Lima 0». No se trata de una red de espías. Es el sistema de comunicación interna que utilizan los miembros de Protección Civil para informar sobre su posición y ofrecer su apoyo a los compañeros. En verano, su trabajo se multiplica debido al elevado número de espectáculos que tienen lugar en diversos puntos de Galicia, deben ir unas horas antes y son los últimos en marcharse porque hay que recoger los equipos. Los conciertos al aire libre, como el que ofreció el martes Ketama en la coruñesa playa de Riazor, requieren un amplio dispositivo para que todo vaya bien y estemos «tan a gustito».
17 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.A última hora de la tarde comienza el trabajo para los jefes y los voluntarios de Protección Civil. Desde la base, centro neurálgico de la agrupación, un autobús los traslada hasta el arenal de Riazor. Allí tienen que montar la carpa donde guardan el equipo y los materiales necesarios. Enfundados en sus trajes fluorescentes, los voluntarios se preparan para la dura jornada, los walkie-talkies serán su guía para comunicarse y ayudar en caso de que haya alguna asistencia _desmayo, mareos, esguinces...y hasta comas etílicos_. Carlos García Touriñán, jefe de la agrupación en A Coruña, estima unas diez asistencias para esta noche. La seguridad del concierto está en manos de los 35 miembros de Protección Civil, además de las dotaciones de Bomberos, Cruz Roja y policía local. Poco antes de comenzar andan a cien por hora. Lo importante es que tomen sus posiciones. Algunos estarán delante del escenario para evitar las avalanchas de los fans, mientras otros recorren la playa, sobre todos la orilla, para vigilar que nadie caiga al agua. El punto negro: las rocas. Touriñán afirma que «más tarde estarán llenas de gente», por lo que hay que tener especial cuidado, sobre todo, si se pasan con la bebida. Para este concierto prepararon el mismo dispositivo que para el Noroeste Pop Rock, en el que actuaron Manolo Tena y Joe Cocker. El hecho de que sea en un espacio abierto reduce el número de desmayos o mareos. Por ejemplo, «si es un concierto en el Coliseo, habrá unos 50 voluntarios, ya que al ser un espacio cerrado hay más mareos y se produce un mayor número de asistencias». Algún que otro esguince es el balance de la noche, que transcurre con «bastante tranquilidad». ~Los Ketama se despiden del público, pero el concierto no acaba para los de prote, todavía les queda una hora ya que deben recoger el material y desmontar la carpa instalada en el arenal. Serán los últimos en abandonar la playa.