La víctima de una agresión, también inculpada, no reconoció al acusado como la persona que le causó lesiones graves
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.«Quedan ustedes absueltos», dijo la jueza María Jesús García en la sala de vistas de los juzgados de lo Penal. Los absueltos son Miguel Ángel L. M. y Nelson G. G. que se sentaban en el banquillo como inculpados de delito y falta de lesiones, respectivamente. Para el primero, el fiscal pedía tres años de prisión en sus conclusiones provisionales.
En la sala de vistas todos quedaron un poco trastocados, incluso los letrados de ambos, tras escuchar el testimonio de los dos: ninguno confirmaba las conclusiones del fiscal, incluso el más perjudicado. Los hechos se produjeron sobre las tres de la madrugada del 3 de octubre del 2008 en la calle del Sol, de Ferrol, en la zona de pubs. Miguel Ángel se encontraba en las proximidades del pub Colonial e inició una discusión con Nelson. La disputa devino en pelea en la que de una parte estaba Nelson y tres o cuatro personas y de la otra, según parece porque ahora todo se cuestiona, Miguel Ángel. Alguien le propinó una patada en la cabeza a Nelson (el fiscal imputaba por ello a Miguel Ángel) que le dejó una herida en la frente de cuatro centímetros y fractura de un dedo de la mano derecha, por lo que tuvo que ser intervenido, para reinsertarle un tendón. Estuvo 34 días de baja.
Como de un lado estaba solo Miguel Ángel, durante la instrucción el juez no llevó a cabo una ronda de identificación: había una sola persona en una parte de la pelea por lo tanto las lesiones de uno de los de la parte contraria tendría que ser Miguel Ángel.
Pero llegado el juicio, ayer, uno y otro dijeron no recordar quién les había causado las lesiones. Porque Miguel Ángel también recibió un golpe y el fiscal imputaba de ello a Nelson, acusándole de una falta. Los testigos que depusieron tampoco aclararon las cosas. Uno dijo que como «pasó tanto tiempo», no recordaba. Otro, que vio el incidente de lejos sin poder concretar y que acudía de testigo porque se lo había pedido «el portero». Así las cosas, el fiscal, en el turno de conclusiones, retiró todos los cargos. Los letrados de los dos encausados se adhirieron inmediatamente. Fue entonces cuando la magistrada que presidía el tribunal dijo a los dos acusados que dictaría una sentencia absolutoria que se les entregará en días.