La cofradía de Ferrol se topa otra vez con una encrucijada

Andrés Vellón Graña
andrés vellón FERROL / LA VOZ

FERROL

La directiva del colectivo, encabezada ahora por Rubén Ferrer, ha de sortear escollos económicos y productivos

24 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Rubén Ferrer acaba de ser elegido patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Ferrol después del repentino fallecimiento de José Luis Estévez. Él y su equipo de colaboradores tendrán que afrontar ahora la nueva encrucijada que se le presenta al gremio. Aquí se desgranan los principales frentes.

¿Cómo se encuentra la situación económica?

Después de acumular una deuda de cerca de 600.000 euros, las cuentas de la cofradía fueron tuteladas por la Xunta a través de una empresa consultora externa. Luego, para volver a recuperar el control sobre las finanzas, tuvo que aplicar un severo plan de restricción, que implicó despidos y numerosas medidas de recorte y mejora de ingresos. La situación parece encarrilada, pero no resuelta.

¿Cuál es la situación productiva?

A día de hoy, una incógnita. Desde el 2007 la cofradía de Ferrol, al igual que la fenesa de Barallobre, sufrieron las restricciones extractivas de la almeja por la crisis de las zonas C. La elevada contaminación orgánica de las aguas impide vender bivalvo la mayor parte del año. Hasta el momento, los mariscadores realizaban tareas alternativas pagadas directamente por la Xunta, como la limpieza de bancos, erradicación de colonias de mejillón o reparqueo de marisco. Pero ahora, desde Mar, la situación quiere variarse.

¿Cuál es la alternativa?

La Consellería do Mar acaba de ubicar en el exterior de la ría una batea para la depuración intensiva de marisco procedente de zonas C. No solo puede utilizarla Ferrol y Barallobre, sino cualquier pósito de las provincias de A Coruña y Lugo. Con esta iniciativa, la Xunta pretende recuperar el nivel de actividad anterior a las zonas C.

¿Cómo se afronta la propuesta de la batea?

Inicialmente fue rechazada de plano ante el temor de que implicara que se ralentizase todavía más el demandado saneamiento integral de la ría. Finalmente, pósitos y Xunta llegaron a un principio de acuerdo.

¿En qué consiste el pacto para la batea?

En principio, durante los meses de enero y febrero se combinarán las tareas alternativas a la extracción pagadas por el Gobierno gallego con la aportación de marisco de la ría de Ferrol para la batea. En función del nivel de mortandad del bivalvo, del mercado que se genere y de los beneficios, se continuará con el modelo o, por contra, se tomarán otro tipo de decisiones. El futuro, en todo caso, tendrá que irse definiendo en los próximos meses.

¿Qué mercados hay que potenciar?

Todos los que sea posible. La crisis extractiva de la almeja dejó en evidencia que la rica ría ferrolana estaba descuidando otros mercados que también pueden dar buenos frutos. La recuperación de las subastas vespertinas diarias de percebe, algo que se reinició este año tras ejercicios de abandono, está generando mercado y reportando importantes beneficios a la cofradía y a los trabajadores. El hecho de que cada vez sea más habitual que se pueda despachar vieira, cuando el nivel de toxina ASP de este producto lo permite, también ha abierto otra línea de negocio positiva para la cofradía y que es importante cuidar a medio plazo.

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