El celtista Ramón Sainero avala las «raíces mágicas» de Teixido

Ramón Loureiro ferrol / la voz FERROL / LA VOZ

FERROL

«Forma parte de una herencia común con Irlanda», asegura

12 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Mis creencias personales, en este caso, no importan -dice el profesor Ramón Sainero-; así que, si usted me pregunta si creo o no que en San Andrés de Teixido hay una puerta que une dos mundos distintos, ya le adelanto que no voy a poder contestarle, porque además todos dudamos».

«Pero lo que sí puedo decirle es que de lo que no existe duda alguna, puesto que todas las fuentes lo avalan, es de que las raíces mágicas de ese lugar vienen de un tiempo muy anterior a la cristianización; y que es algo que forma parte de una herencia común con Irlanda. Cosa que confirman todos los yacimientos megalíticos que rodean ese enclave».

La lengua gaélica

Sainero, un profundo conocedor de la lengua gaélica -traductor al castellano de algunos de los textos fundamentales de la vieja lengua céltica irlandesa, como el Libro de las invasiones- y de ese museo vivo que son las Islas Aran -Oileáin Árann, en la lengua de los celtas-, dice no albergar ya duda alguna, tras décadas de investigación que lo han llevado a regresar a Galicia año tras año, de que San Andrés de Teixido es el lugar «en los que quienes habitaban Europa en tiempos de los grandes monumentos de piedra veían morir el sol». Consciente de que sus opiniones han despertado a menudo fuertes polémicas, pero sin alterarse en absoluto por ello, Sainero, para quien el Ortegal y sus misterios son parte ya de su existencia, sostiene, que más allá de la fe que cada cual profese, hay cuestiones que son «evidentes»; entre ellas, que San Andrés de Teixido es un lugar cuya fuerza «telúrica» es fácilmente perceptible por cuantos allí se acercan. «Los textos que han llegado a nosotros gracias a la labor de los monjes medievales, que los preservaron de la destrucción al copiarlos -dice Sainero-. no dejan lugar a dudas: hubo grandes caminos de peregrinación hacia el Poniente. Y siguen funcionando».

Efectivos del cuerpo de bomberos tuvieron que desplazarse a primeras horas de la tarde de ayer hasta el Cantón, después de recibir una llamada en la que se advertía que se había desplomado sobre el suelo parte de la fachada de un edificio antiguo. Afortunadamente, el percance no provocó ninguna víctima. Los bomberos revisaron la fachada, pero no fue necesario intervenir. Por otro lado, la guardia civil de tráfico se desplazó a Narón, en donde dos coches habían colisionado, sin daños de gravedad.