La dársena exterior, pieza decisiva para el crecimiento

La Voz

FERROL

El Puerto de Ferrol mantiene un crecimiento constante en los últimos ejercicios que lo ha situado en primer plano tanto en Galicia como en el norte de la península.

¿Por qué ha ganado tráficos la rada local?

Entre otros motivos, porque dispone ya, a plena operatividad a falta de ferrocarril, de la dársena exterior de Caneliñas. Una infraestructura marítima nueva con calados naturales de veinte metros de profundidad. Permite el amarre de grandes buques de última generación con enormes cargas en sus bodegas. Así son, por ejemplo, los carboneros que llegan para Endesa desde Indonesia, que trasladan más de 160.000 toneladas en un solo trayecto. Eso posibilita el incremento continuado de las cifras.

¿Ha llegado a su techo el Puerto de Ferrol?

En el 2008, en pleno auge del tráfico del carbón y antes de la profunda crisis económica actual, se alcanzaron los 12,8 millones de toneladas. El récord de las instalaciones locales. Pero no es, ni mucho menos, su techo. La recuperación de la actividad económica combinada con la implantación de nuevos tráficos y, sobre todo, la entrada en servicio de la terminal internacional de contenedores permitirán aumentar mucho más esas cifras a medio plazo.

¿Cuál es la principal debilidad de la rada?

A día de hoy, que el peso de la mercancía general en sus cifras globales es demasiado escaso. Se trata de productos como madera, papel o siderurgia, por poner algunos ejemplos, que son los que más valor añadido y puestos de trabajo generan en el marco de sus rutas logísticas. La necesidad de diversificar esta rama del negocio marítimo es evidente.

¿Cuándo llegará el punto de inflexión?

Lo marcará, en buena medida, la ampliación del canal de Panamá, que está programada para mediados del 2014. A partir de ahí las rutas de los mayores mercantes y portacontenedores del mundo de última generación -verdaderos gigantes- surcarán ese paso artificial y la rada local, por ubicación geográfica, puede aprovecharlo.