Tan tranquilo como satisfecho por el trabajo de las últimas semanas, el entrenador del Racing juvenil, Juan Carlos Fernández, encara con confianza el último partido de liga. «Sí, soy optimista. No tengo ninguna duda. Es cierto que esto es fútbol. Se vio el otro día, cuando perdimos en Gijón por dos decisiones arbitrales entre los minutos 85 y 90. Nos anularon el posible 1-2 por fuera de juego y dieron validez al 2-1 en posición antirreglamentaria. Pero espero que una cosa así no nos pase en casa», explica el entrenador ferrolano.
Juáncar proclama su fe en un grupo que remontó desde el pozo de la clasificación. ««Estoy convencido, convencidísimo, del triunfo. Realmente esta no es una final. Llevamos toda la segunda vuelta con finales, y creo que este puede ser el premio después de todo lo que nos costó llegar a aquí. Porque es un premio depender solo de nosotros mismos», considera el entrenador de los juveniles del Racing.
La marcha de nueve titulares
Juáncar está orgulloso de la evolución de la plantilla, y explica los motivos. «La mejoría del equipo fue brutal. Todo tiene una lógica. En verano se fueron nueve titulares. Y para competir en División de Honor firmamos chavales de dos o tres categorías inferiores, ya que el club no tiene equipo en la Liga Nacional. Nos nutrimos de chicos de la Gallega y la Local. El mérito de este equipo es que reaccionó pese a empezar mal por la falta de acoplamiento», considera el preparador ferrolano tras la temporada en la que volvió al fútbol juvenil a través del banquillo. Y apunta otro inconveniente. «No entrenamos ni un solo día donde jugamos. Son muchas cosas, y los chavales se sobrepusieron siendo un equipo bastante joven. Cada semana en el once inicial hay cinco o seis que seguirán el año que viene en la plantilla. Me fastidiaría bajar», indica.
Juáncar también quiere reivindicar el mérito de tener un equipo por segunda temporada seguida en División de Honor. «Valoramos poco las cosas, hasta que las perdemos. El Racign juvenil es el escaparate para todos los niños que juegan en la comarca. Los mejores, al llegar a esta edad, tienen la posibilidad de jugar contra Dépor, Celta, Sporting, Santander... Quizá no lleguen en el futuro a jugar en Primera, pero disfrutan de unas experiencias impagables», reflexiona Juáncar.