El proyecto de cantera del Racing depende en gran medida de lo que suceda el domingo. El equipo juvenil afronta el último partido de liga de División de Honor, en el que se juega su permanencia. El conjunto que prepara Juan Carlos Fernández depende de sí mismo para garantizarse su continuidad en la categoría la próxima temporada. Un triunfo ante el Roces de Gijón (campo de A Gándara-2, 12.00) le basta para alcanzar el objetivo con el que afrontó este curso.
El Racing juvenil se enfrenta el domingo con un Roces que ya no se juega nada. El equipo gijonés ocupa la quinta plaza, lo que demuestra su potencial, pero carece ya de más objetivos que terminar la liga con un triunfo.
El paso hacia el primer equipo
La importancia de la permanencia del Racing juvenil radica en la continuidad que da a los equipos de cantera del club verde. El conjunto cadete ya garantizó su presencia en la próxima campaña en la División de Honor, y el juvenil supone el paso previo al salto al primer equipo para sus jugadores de mayor proyección. El pasado verano, Rafa Mella y Mon Otero pasaron de esa manera a la plantilla de Tercera. El primero se hizo con la titularidad en los últimos meses, y el segundo se marchó en enero cedido al Narón.
El gran rival del Racing juvenil por la permanencia es el Montañeros. Ambos están empatados en la duodécima plaza con 31 puntos, pero los ferrolanos salen beneficiados en caso de igualdad. Los verdes ganaron por 3-2 en Ferrol y perdieron por 1-0 en A Coruña. Sin embargo, el equipo de Juáncar sale beneficiado gracias a su mejor golaverage general, con 54 goles a favor y 31 en contra por los 43 y 31 del Montañeros.
Ante la posibilidad de que se produzcan triples empates con otros equipos implicados, como el Bansander y el Conxo, el Racing saldría beneficiado si al menos logra el mismo resultado que el Montañeros.
En progresión
A medida que Juáncar fue trabajando a la plantilla, en la que hubo en gran medida un relevo generacional, se notó una progresión en el rendimiento del Racing juvenil. De hecho, aunque el equipo estaba en una posición muy delicada al finalizar la primera vuelta, revertió la situación en los últimos meses. El conjunto ferrolano afronta su encuentro decisivo tras encadenar seis triunfos, cuatro empates y solo cuatro derrotas en la segunda vuelta de la División de Honor juvenil.