Por 75 votos a favor, 41 en contra y 22 abstenciones, ayer el claustro de la Universidade da Coruña (UDC) dio su aprobación a la memoria del rector del año 2010. José María Barja comenzó la sesión -que continuaba a la que tuvo lugar el pasado viernes- explicando que la crisis ha sido una de las principales protagonistas del año pasado, «no que non só tivemos que encaixar recortes e reduccións orzamentarias reflectidas polas claras en cifras concretas, senón que ademais, fixemos fronte a un intento de colocar as universidades no punto de mira para xustificar una sustantiva diminución na achega de recursos».
A pesar de todo ello, la UDC pudo duplicar sus recursos propios, pasando de 6,5 a casi 13 millones de euros, que compensaron la caída de más de cinco millones que dejó de ingresar la Xunta. La gran labor de adaptación al espacio europeo de enseñanza superior con la implantación de 38 grados y 45 másteres (el 42% interuniversitarios), el incremento de la producción científica o la evolución del parque tecnológico fueron otros de los asuntos que destacó Barja en su discurso.
Tras esta presentación, le tocó el turno a 18 claustrales, que quisieron aportar su punto de vista sobre la gestión realizada por José María Barja. Criticaron que no supo reclamar la financiación que le correspondía a la UDC. La falta de una relación de puestos de trabajo para el personal laboral o de una mayor celeridad en la construcción del parque tecnológico en Ferrol fueron otras de las críticas que se le hicieron al rector.