Canido celebró ayer con bombas de palenque la puesta en servicio de la totalidad del trazado de la calle Pérez Parallé. «Cuando llegamos al gobierno, Canido era el hazmerreír de toda España», señaló ayer el alcalde, Vicente Irisarri. Contrapuso esta situación a las actuaciones actualmente en marcha pero aseguró que «el Canido de ahora tampoco tendrá nada que ver con el de dentro de cuatro años». En este sentido, señaló que el centro cívico para el barrio es «irrenunciable» y «vital» y que, de seguir la negativa de la Xunta a construirlo -el bipartito tenía un proyecto para alojar en el bajo un centro de día y en el primero, el centro cívico- lo hará con fondos propios a través de los presupuestos participativos. «El barrio es deficitario en dotaciones», corroboró el presidente vecinal, Andrés López Dafonte, pero «hoy estamos mejor que ayer y aún esperamos estar mejor mañana».
La reurbanización de Pérez Parallé supuso la inversión de 1,5 millones de euros, con los que se actuó sobre 28.000 metros cuadrados, en una intervención incluida en el proyecto de urbanización promovido por Albantur y ejecutado por Abeconsa.
Irisarri, procedió ayer a la apertura oficial -aunque la vía era utilizada desde hace meses- y anunció que completará la acción con la entrega de licencias para la construcción de las cuarenta primeras viviendas.