Los buzos retiran los últimos restos del vertido al río Xuvia

Luís A. Núñez NARÓN / LA VOZ

FERROL

Los ladrones tiraron al cauce piezas metálicas impregnadas en aceite

11 mar 2011 . Actualizado a las 13:09 h.

Las hipótesis de la investigación indican que quien se llevó el bobinado de cobre del transformador eléctrico que alimenta la estación de bombeo de agua de la presa do Rei, en el río Xuvia, sabían lo que hacían. Vaciaron el contenido del circuito de refrigeración -en torno a unos mil litros de aceite, según apuntaba el Concello de Ferrol, propietario de la planta sin uso-, desmontaron las piezas y se llevaron el cobre del interior.

¿Y qué hicieron con el resto de las piezas? Buena parte de ellas acabaron en el lecho del río. Contenido el vertido por barreras anticontaminación aguas abajo y tras sustituir unas 150 toneladas de tierra afectada para evitar embolsamientos de aceite en el terreno, miembros de la sociedad Caza e Pesca Xuvia se lanzaron ayer al río para retirar los restos.

Las administraciones dieron un día antes carpetazo a las tareas de contención y limpieza. Momento en el que la entidad que dirige el biólogo Eloi Saavedra desplegó un equipo de submarinistas para peinar el lecho del cauce y extraer los últimos restos del vertido.

De hecho, en un par de horas por la mañana retiraron desde el exterior, con una serie de pértigas e imanes, más de una decena de chapas y piezas del transformador. Pero, bien por la corriente o bien porque los ladrones las lanzaron lejos de la orilla por motivos que se desconocen, quedaban elementos que solo se podrían recoger a través de submarinistas.

De hecho, si bien las filtraciones desde tierra -en el punto por el que se vertió el aceite de refrigeración- estaban ya contenidas, los elementos depositados en el cauce aún desprendían ayer partículas oleosas que causaban irisaciones en la superficie del agua. Aunque buena parte de ellas se detenían en las barreras, que permanecerán varios días desplegadas, unos cincuenta metros aguas abajo desde la estación de bombeo, hasta estar seguros de que el río esté limpio.

Saavedra se mostraba ayer satisfecho por la intervención realizada por las administraciones, tanto el Concello de Ferrol como el ente autonómico Augas de Galicia. Aunque volvió a criticar que fallaron los protocolos para este tipo de casos de contaminación por hidrocarburos, pues «tardáronse máis de 18 horas en intervir» desde que se detectó el vertido.

Por su parte, el Concello de Narón, en cuyo municipio se encuentra la estación de bombeo, envió al lugar un equipo de Protección Civil. Y el de Ferrol, propietario de la planta, desplegó un dispositivo de vigilancia las 24 horas del día desde entonces.