El Concello dedica la plaza situada frente al Parador de Turismo al contralmirante fusilado en el 36
05 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El contralmirante Antonio Azarola Gresillón se encontraba al mando del Arsenal de Ferrol el 20 de julio de 1936. A pesar de que muchos intentaron convencerle para que se sumase a la rebelión franquista, el militar se mantuvo fiel a la República. Buscaba una neutralidad que evitase la guerra, el derramamiento de sangre, pero no lo consiguió. Pocos días más tarde, el militar fue detenido y sometido a un consejo de guerra, y el 4 de agosto, en el cuartel de Dolores, Azarola fue fusilado con un crucifijo entre sus manos.
Casi setenta y cinco años después de su desaparición, el Concello ha querido rehabilitar el nombre del que fuera jefe del Arsenal de Ferrol dedicándole una plaza de la ciudad: la situada frente al Parador de Turismo, junto al edificio de Capitanía. Y precisamente allí mismo, ayer por la tarde, el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, y otros miembros de la corporación escenificaron ese reconocimiento mediante la celebración de un acto en el que se descubrió una placa en recuerdo de Azarola. A la cita también asistieron varios descendientes del militar, así como directivos y miembros de las asociaciones Fuco Buxán y Memoria Histórica Democrática, impulsoras de la iniciativa junto a Plácido Carro e Izquierda Unida (IU).
Todos ellos destacaron la elevada talla humana del contralmirante Azarola Gresillón, un «hombre de palabra» cuya lealtad al Gobierno legítima y democráticamente constituido, al que había prometido servir, le costó la vida.