Maniquíes virtuales al servicio de un oficio tradicional

B. Antón FERROL/LA VOZ.

FERROL

El campus desarrolla un modelo de simulación humana para mejorar el rendimiento de los labradores de pizarra

26 oct 2010 . Actualizado a las 12:35 h.

¿Quién ha dicho que la tradición está reñida con la innovación? Nadia Rego Montiel, una joven investigadora del campus de Ferrol, ha creado un modelo de simulación que utiliza maniquíes virtuales para mejorar las condiciones ergonómicas de trabajo de los labradores de pizarra -uno de los oficios artesanales más extendidos de Galicia-, así como para aumentar su rendimiento.

«Se trata de un proyecto totalmente pionero, ya en Galicia, hasta la fecha, no se ha hecho ningún estudio que combinase la ergonomía con los modelos de simulación humana», apunta David del Río, miembro del Grupo Integrado de Ingeniería (GII) del campus de Ferrol y profesor de Ingeniería Industrial en la Escuela Politécnica de Esteiro.

Junto a Del Río y dos investigadores más del GII -Diego Crespo y Rosa Ríos-, Nadia elaboró un artículo para dar a conocer su novedoso modelo de simulación humana y, el pasado mes de septiembre, lo presentó en el Congreso Europeo de Modelado y Simulación, celebrado en Fez (Marruecos). Para su sorpresa, el trabajo no solo recibió las alabanzas de investigadores de medio mundo allí reunidos, sino que, además, fue galardonado con el premio al mejor artículo de entre los sesenta que se presentaron.

Además de ser pionero por combinar ergonomía con modelos de simulación humana, el proyecto desarrollado por Nadia Rego también ha resultado original por aplicar esta herramienta a un sector de trabajo artesanal como el pizarrero. «Hasta ahora, estos modelos digitales humanos se han utilizado sobre todo en las empresas de automóviles y en la industria aeroespacial, para diseñar todos sus componentes en consonancia con el cuerpo humano y para ver cómo le puede afectar a una persona un determinado choque o colisión», anota David del Río.

Colaboración

El proyecto surgió al abrigo de un acuerdo entre el GII y la empresa Camposlate -perteneciente al grupo Campo, con instalaciones en Ortigueira y A Fonsagrada-, para la que este grupo del campus ya ha realizado varios trabajos de investigación. Según explica David del Río, para la realización de este último fue necesario grabar en vídeo a los labradores de pizarra de la empresa -que son los encargados de partir la roca en láminas- y, a partir de esas grabaciones, se reconstruyó virtualmente a los trabajadores y a su entorno en el ordenador.

Gracias a esta simulación, los investigadores del campus han podido detectar los principales riesgos a los que se enfrentan los labradores y las tareas que les pueden provocar más lesiones, así como proponer medidas para protegerlos y mejorar su productividad mediante la reducción de los tiempos que emplean en cada trabajo. ¿De qué manera? «Pues, por ejemplo, variando el diseño de su puesto de trabajo o proponiendo el uso de cinturones de herramientas para no malgastar tiempo y esfuerzo», explica Nadia Rego.

A pesar de que el proyecto ya está finalizado, los investigadores todavía deberán enfrentarse a una prueba más: llevar a la práctica todas las medidas que recomiendan en su trabajo mediante su implantación en la planta de Camposlate. Solo entonces podrán demostrar que las mejoras de las que ya disfrutan sus labradores «virtuales» también pueden beneficiar a los trabajadores de carne y hueso de la empresa ortegana.

Además de su utilidad para la industria pizarrera, David del Río está convencido de que estos modelos de simulación humana podrían aplicarse también a la construcción naval para mejorar la seguridad y rendimiento de soldadores, chapistas... «En Corea ya están aplicando los modelos digitales humanos al sector naval, pero en España es algo que aún está por hacer», advierte el profesor.