Ángel Mato, concejal delegado de Urbanismo, ha explicado que la inspección realizada en la escuela infantil Aloha no es una medida individual sino que obedece a una política de control desarrollada por la autoridad municipal en todas las guarderías del municipio.
«Estas medidas de control las llevamos a cabo sobre todo después de lo ocurrido en una guardería de Vigo, hace varios años», ha explicado el concejal delegado del Concello de Ferrol. Asegura que el caso de la escuela infantil Aloha no ha sido el único en el que se tomaron medidas.
En el caso de la Aloha, añade, la intervención municipal se vio obligada por la denuncia de un particular sobre supuestas irregularidades, explicó también Mato. Afectarían a la salida de emergencia. «Queremos que todos estos locales cumplan con la normativa en vigor», dijo también Mato, «especialmente en lo que se refiere a medidas de seguridad». Este tipo de centros, por su condición de escolarización de niños pequeños, están sujetos a licencias revisables en cualquier momento por la autoridad que las concede. De manera que pueden recibir permiso en un momento y ser revocado si se detectan anormalías no detectadas.
El conflicto en la escuela infantil Aloha arranca de años atrás, con otras incidencias judiciales.