Un perito atribuye el reventón de la tubería a «defectos de mantenimiento» en el navío

La Voz

FERROL

Uno de los peritos que intervino en las diligencias atribuyó a los «defectos de mantenimiento» como la causa del accidente que costó la vida al cabo primero Francisco Javier Pérez Castrillón y del marinero Erik Noval Gómez, que se encontraban de guardia la noche de autos. El perito indicado sostiene que había un defecto de mantenimiento en el tubo de caída, que rompió literalmente y anegó de vapor a altísima temperatura toda la sala de máquinas. E insiste en que el plan de mantenimiento de la fragata establecía que, a partir de 1990, tenía que pasar períodos de inmovilización programados (PIP) que se debían realizar cada 18 o 29 meses. El accidente ocurrió en diciembre del 2005 y el anterior PIP había sido en el 2002 porque el previsto para el 2004 no se llevó a cabo al resultar anulado por orden de las autoridades de la Armada. Es decir, el buque no fue sometido a revisión general.