La falta de policías locales merma las patrullas del fin de semana

Rocío Pita Parada
Rocío Pita Parada FERROL/LA VOZ.

FERROL

El colectivo critica una situación que ha suprimido la vigilancia a pie de calle por la carencia de efectivos

01 jul 2010 . Actualizado a las 12:38 h.

Una policía que no patrulla por el barrio, no puede acudir a las llamadas de los ciudadanos y que se ve incapaz de controlar las infracciones de tráfico en la ciudad. Así dibujan los agentes locales ferrolanos una situación «realmente alarmante» que se deriva de la escasez crónica de efectivos y que se ha agravado con la supresión de las horas extra y la llegada del verano, época en la que los policías se encuentran a la mitad por las vacaciones, que obligatoriamente deben repartir entre los meses de julio y agosto.

La primera consecuencia ya se ha dejado notar en la calle. De las del centro ha desaparecido la conocida como policía de barrio, guardias municipales que pateaban desde octubre del pasado año A Magdalena y que se proyectaba ampliar a Esteiro y a otros barrios de la ciudad. No solo se han frustrado esos planes sino también el servicio que policía y Concello reconocían como exitoso y que había conseguido reducir notablemente las infracciones en materia de aparcamiento.

Cuestión de prioridad

Según informaron fuentes policiales, se han dado casos de turnos en los que de los nueve agentes habituales se quedaron solo en cuatro. Es el caso de los equipos en servicio de noche y, sobre todo, los del fin de semana. «Si hay un detenido, no puede salir ni atestados a un accidente», dice uno de los agentes. Ejemplifica así una situación en la que la escasez de agentes obliga a priorizar cometidos. Y la custodia de los calabozos municipales es la primera de ellas.

Esto puede hacer que, llegado el caso, no pueda salir ningún policía en caso de que haya un accidente o una llamada de emergencia. «Esto es inaudito», señalan desde el colectivo.

A pesar de que la plantilla teórica supera los noventa miembros, aseguran que la realidad es otra bien diferente. Quitando los 17 mandos del cuerpo se quedan 75 policías para atender la ciudad. De ellos, ocho son interinos que están realizando las prácticas, que aunque están incorporados no pueden ser reconocidos oficialmente como tales y que además, tienen limitadas sus funciones. Quedan 67 de los que actualmente una decena están de baja, una cifra, no obstante, de las más reducidas de los últimos años, defiende el colectivo.

Y este medio centenar de agentes deben repartirse en tres turnos diarios y compatibilizarlo con las vacaciones estivales, los días de asuntos propios y los de descanso semanal para un colectivo que trabaja los fines de semana y cuyos miembros habitualmente libran por semana.

Un turno de cuatro

En el turno de este sábado, por ejemplo, trabajarán un mando, un agente de comunicaciones y dos policías en atestados, informan desde el cuerpo de seguridad local. Solo cuatro agentes en total. «No hay patrulla», señalan. «Y esto es todo teórico, sin que se produzcan bajas», añaden. En agosto, vaticinan las mismas fuentes, la situación empeorará. El Concello no oculta lo problemático de esta situación y aguarda poder atajarla con una modificación de crédito que permite liberar fondos para pagar las horas extra que se adeudan y los complementos de nocturnidad y productividad.