Amiga personal de Torrente Ballester -es madrina de su cuarto hijo- y también de su familia, la actriz Nuria Espert no quiso perderse la inauguración de la exposición ferrolana. «Los recuerdos que tengo de Gonzalo son de bondad, de generosidad. Estuvimos a su lado en sus primeros grandes éxitos y fuimos testigos de la felicidad interior que le supusieron».
Especialmente emocionada recordó sus palabras en el acto de jubilación en la Universidad de Salamanca: «Qué agradable escuchar tantos elogios, cuando durante tanto tiempo no he tenido los suficientes para poder vivir». La «gran dama del teatro», como la definió Carbajales, acudió al Ayuntamiento para firmar en el libro de oro. Allí, sobre su rúbrica, dejó un nuevo testimonio de su cariño al escritor: «Para la hermosa ciudad de Ferrol, la ciudad de Gonzalo Torrente Ballester, mi amigo de siempre y para siempre».