El anuncio del Concello de Ferrol de aliviar de mobiliario urbano la calle Dolores y reubicar los elementos sobrantes en otras zonas del municipio ha hecho llegar las primeras peticiones. Según informó el concejal de Urbanismo, Ángel Mato, ya hay al menos dos barrios, Esteiro y Caranza, interesados en adoptar los bancos y los camelios que saturan una de las principales vías comerciales de la ciudad.
La asociación de vecinos de Esteiro ha realizado de palabra a representantes municipales la petición de que el Concello asigne a este barrio árboles y asientos. El presidente, Xosé Miguel López, explicaba ayer que aunque todavía no se ha hecho una planificación concreta de cuáles son las necesidades, considera que la plaza Carlos Casares, en el entorno de la Casa do Patín, sería una buena zona para trasplantar los camelios que actúan como una pantalla vegetal en la calle Dolores. Además, señala que sería una buena solución para reponer ejemplares de la misma especie que en su día fueron trasladados de Herrerías y que se secaron.
Para los bancos propone como posible ubicación el entorno de la plaza Antolín López Porto, en un entorno donde coinciden el pabellón polideportivo, el parque infantil y el biosaludable inaugurado hace unas semanas.
Pero primero «hai que contabilizar cantos se van retirar, e se hai máis barrios interesados haberá que facer un reparto». Y por el momento, hay al menos otro más. Un grupo de vecinos, a nivel particular, solicitaron también que se recoloque en el barrio más populoso de Ferrol parte del excedente de mobiliario.
El gobierno local proyecta suprimir en unos días la mitad de los camelios y de los bancos que hoy decoran la calle Dolores. Lo hará, dice, para cumplir la petición realizada por hosteleros y comerciantes de aligerar visualmente la calle y dejar más espacio para terrazas.