Cantabria da ejemplo a los productores del Ortegal de cómo combatir las plagas forestales

Ana de Antonio

FERROL

Dos de los mayores enemigos de los eucaliptos son, por un lado, la plaga de gonípteros, y, por otro, la enfermedad de la micosphaerela. Los productores de madera del Ortegal lo saben bien y ayer tuvieron la oportunidad de escuchar algunos consejos para erradicar sus devastadores efectos.

Lo hicieron en el marco de la jornada Forestal-La riqueza de Galiza que la Casa da Cultura de Valdoviño celebró en la tarde de ayer. Se trata de una iniciativa de la empresa portuguesa BSL, firma que desde hace tres años vende la madera de la comarca a otros países.

Tras una visita al monte de Cedeira para comprobar los distintos tipos de plantaciones, los expertos participantes en esta jornada escucharon la conferencia de Carlos Tejedor, director técnico del departamento de I+D de la empresa Sniace, entidad que cuenta con una unidad de investigación en Cantabria además de gestionar 3.500 hectáreas de monte. Allí tienen los mismos problemas: el goníptero y la micosphaerela. El primero, que come las hojas del eucalipto, tiene como enemigo natural una avispa más pequeña incluso que una mosca que «aunque no erradica la plaga, sí la controla», explica Tejedor. De hecho, su empresa ha comprobado que los daños provocados han pasado de un 40% de la plantación a un 10%, «algo asumible».

La compañía utiliza este método desde el año 2002 con el apoyo del Gobierno de Cantabria, que «subvenciona a los productores que sueltan esta avispa en sus plantaciones». En Galicia, en cambio, «se utiliza, pero no está muy expandido».

En busca de los tolerantes

En cuanto a la micospharela, «llevamos tres años haciendo una selección de los árboles que resisten a la enfermedad y los clonamos. Son los llamados tolerantes», explica. En este caso, «nosotros somos pioneros, nadie más lo está haciendo».

Todo esto lo escucharon ayer con atención los más de cien productores de madera de la comarca que participaron en la jornada, entre ellos socios de las asociaciones de productores de madera pertenecientes a los municipios de Cerdido, Cedeira, Valdoviño, As Somozas, Cariño, Mañón, Monfero, Viveiro, Xove, Ferreira de Valadouro, Ordes y Carballo, además de otras entidades y particulares.

Con todo ello, Tejedor quiso dejar claro que «lo más importante para rentabilizar las plantaciones es producir mucha madera a base de controlar las plagas, cuidar el monte, hacer labores de desbroce y luchar contra los incendios». Los eucaliptos, dijo, son una «buena herramienta para combatir el cambio climático».

Por su parte, Antonio de María Angulo, presidente de la empresa Silvanus, explicó ante los productores de madera los beneficios de la certificación forestal, una categoría que garantiza que se ha seguido un proceso de producción acorde con los medios de sostenibilidad, es decir, sin perjudicar al medio ambiente.

Según explica Julio Aneiros, secretario de la asociación de productores de madera de Cedeira, Promace, «mientras que el 80% de los bosques europeos cuentan con esta certificación, los de eucaliptos de Galicia no llegan al 5%».