Los vecinos de Huerga de Frailes, un pueblo de León, han saltado estos días a los medios de comunicación por que en el cementerio municipal solo queda un único nicho libre. En Ferrol, la situación no es tan extrema, pero las sepulturas escasean en el camposanto de Catabois. Solo 196 de las cerca de 16.000 tumbas que ha acumulado a lo largo de los años esta necrópolis, inaugurada el 12 de julio de 1945, están sin vender. Esto es, un ínfimo 1,3%.
Estas sepulturas libres son de reciente construcción. Las habilitó el departamento municipal de Servizos, que dirige hasta final de mes la edila María López, porque como ella misma explica: «Cuando accedimos al gobierno a mediados del 2007, el número de nichos vacíos se podía contar con los dedos de una mano». Pese a la falta de espacio, se acondicionaron, en una primera fase, 240 sepulturas, y en una segunda, otras 240.
La saturación que sufre el cementerio ferrolano ha obligado a los dirigentes municipales a vender un nicho solo cuando se produce un fallecimiento. Con una ampliación que el Concello tiene proyectada para Catabois, con la que se ganarían 30.000 metros cuadrados de terreno, se pretende recuperar «esa costumbre de poder adquirir varias sepulturas o una columna entera de nichos sin necesidad de que haya finado alguien en ese momento».
El gobierno local ya ha mantenido contactos con los propietarios de los solares anexos al camposanto, y en próximas fechas les trasladará la oferta económica de compra. «El capítulo de inversión de los presupuestos está pendiente de un préstamo, pero en unos días esperamos que ya podamos iniciar la negociación», comentó López.
Un millón de euros
El Ayuntamiento prevé desembolsar un millón de euros en la adquisición de los 30.000 metros cuadrados que actualmente son propiedad de tres familias, algunas de ellas ya con herederos. En este espacio, el gobierno quiere ampliar el cementerio pero con una estética y una ordenación bien diferentes. «Queremos que sea un espacio ajardinado que huya de la tradicional distribución en hileras de los nichos», explicó la edila de Servizos. El Ayuntamiento ya tiene en su mano un anteproyecto.
Tampoco se prevé levantar un gran número de sepulturas de golpe, sino que se acondicionarán de forma escalonada distintas fases de aproximadamente 240 tumbas cada una.
María López espera que, una vez finalizada la operación de compra de los terrenos, las obras de ampliación se puedan iniciar a finales de este año o principios del que viene. La edila recuerda que Catabois es el único cementerio municipal de Ferrol, por lo que la demanda es muy elevada. «Estas últimas sepulturas que hemos acondicionado han sido posible gracias a intercalar hileras, pero el espacio es el que es, y la necesidad de contar con una ampliación es imperiosa», reconoció.
De hecho, de la primera fase de 240 nichos habilitada en el 2007, se agotaron todas las sepulturas. De la segunda, quedan 196 sin dueño.
En el conjunto del camposanto, tumbas libres puede haber más, pero tienen propietario. En algunos casos, ante la gran demanda y la escasa oferta, se recurre a la venta de sepulturas de segunda mano.