La empresa que repara el Pazo da Cultura se declara insolvente

Luís A. Núñez

FERROL

La firma podrá subcontratar las obras pendientes y el Concello espera que arranquen ya el lunes

18 feb 2010 . Actualizado a las 13:07 h.

El Pazo da Cultura ha recorrido un vía crucis desde su apertura, a finales del 2008. Al poco tiempo de estrenarse como teatro, unas tejas arrastradas por el ciclón Klaus, el 23 de enero del 2009, abrieron un boquete en la cubierta sobre el escenario. El viento hizo el resto y abrió parte de la tapa superior como una lata de sardinas. La obra todavía estaba en garantía, y entre los seguros y la empresa constructora, el Concello fue restableciendo la normalidad en el Pazo. Pero antes de acabar el 100% de las obras pendientes, la firma adjudicataria, Uicesa, se ha presentado ante el juzgado para someterse a un concurso voluntario de acreedores por problemas de solvencia económica.

Esa situación frenó la reparación de los daños justo cuando se encaraba la última fase de los trabajos, la colocación del revestimiento interior de la sala de recepción del edificio. Se trata de una tela sintética especial para el techo subministrada por una empresa de origen francés e instalada, en un primer momento, por la que era la única firma autorizada en España para aplicar ese producto. Fruto del Klaus, ese material también quedó destrozado. Pero a la hora de reponerlo, tanto el Concello como Uicesa se encontraron con un problema. La crisis económica se había llevado por delante a la firma que lo había instalado, por lo que urgía encontrar otra compañía que pudiese hacerlo.

El pasado enero, después de encargar directamente el material a la fábrica gala, apareció una empresa capaz de colocar el revestimiento. Con eso, se acabarían los problemas de frío en el patio de butacas, ya que el aire del recibidor se filtraba por el tejado hacia el espacio escénico, y de ahí, generaba una corriente fría que impactaba directamente en los espectadores. Eso provocó numerosas críticas, aún a pesar de que el Padroado da Cultura mantenía los sistemas de calefacción a más del doble de potencia de lo estipulado para un espacio de esas dimensiones.

Pero un nuevo giro de la trama ha paralizado esos trabajos. Y es que Uicesa se ha acogido a una auditoría judicial ante los problemas de solvencia que presenta. Y eso afecta a todas las obras que tenga pendientes, entre ellas, las del Pazo da Cultura.

No obstante, desde el Concello argumentaron ayer que el juzgado había declarado la de Narón como una obra preferente, lo que permite a Uicesa emprender su subcontratación. Eso sí, previo pago por adelantado de la cantidad presupuestada. Y todo apunta a que será una empresa de Madrid la que realice el trabajo, argumentaron, a partir del lunes.