El autor de un hurto en una finca, que fue sorprendido por el dueño, deberá permanecer cuatro días localizado
FERROL
Juan Barcia Couce, el propietario de una finca situada en el lugar de Mosende de Riba, Lago (Valdoviño), ha conseguido solo a medias que al ladrón que sorprendió en plena faena en su casa lo condenen. La mañana del 10 de diciembre del 2006, él mismo cortó el paso del delincuente, Enrique Ramos García, cuando salía de la finca con diverso material cargado en su coche. Juan cruzó el tractor en el camino y llamó a la Guardia Civil.
Ahora, un juzgado de lo Penal de Ferrol ha condenado al ladrón a cuatro días de localización permanente por una falta de hurto en grado de intento. La diferencia entre falta y delito en este caso la fija el valor de lo sustraído, en esta ocasión solo de 200 euros; sería delito si fuesen 400.
Ese día, el ladrón llevaba en su coche dos columnas de hierro y un arado de madera, pero el dueño de la finca sostiene que fue también el autor de otros robos cometidos en días anteriores, principalmente una partida de madera de acacia, cosa que negó en todo momento el encausado. Según la sentencia, el propietario declaró en el juicio que el delincuente le había dicho que si no le denunciaba le devolvería la madera. Sin embargo, el juez sugiere que hubo varias contradicciones del denunciante lo que lleva a dudar sobre si Enrique Ramos fue realmente el autor, también, del hurto de la madera. Los guardias que lo arrestaron indicaron que mientras recorrían la finca Enrique les había dicho también que si le dejaban marchar devolvería la madera que estaba oculta en una chabola en Ferrol, sin especificar el lugar exacto. Por eso el tribunal opta por la absolución del segundo delito, que se le imputaba por la madera.