La instrucción de la causa penal por la explosión del buque, en manos del juzgado militar de A Coruña, se encuentra pendiente de la apelación en casación ante el Tribunal Supremo. Las familias de los dos marineros fallecidos han recurrido la decisión del tribunal militar de sobreseer provisionalmente las diligencias, por estimar que no existe fundamento para seguir el procesamiento del teniente de navío Pablo Varela, jefe de máquinas. Las familias estiman que sí y que puede ser autor de un delito contra la eficacia del servicio, previsto en las leyes penales militares, y también lo considera así el fiscal. Jorge Miguel Gago sostiene que fue posible evitar las muertes si se le hubiese hecho caso cuando advirtió del peligro y pidió que se ordenase el abandono de buque, en el que se realizaba la maniobra de arranque.