El Toxos elige a Arturo Lamas como nuevo presidente de la entidad en una asamblea tensa
FERROL CIUDAD
«Vamos a revitalizar las escuelas de gaita y de baile para volver a ser un centro cultural de referencia en Ferrol». Esas fueron las palabras de Arturo Lamas Braña tras ser nombrado el nuevo presidente del Real Coro Toxos e Froles como cabeza de lista de la única candidatura que se presentaba en el orden del día. Pero llegar hasta ahí no fue fácil. Primero, porque la candidatura de Lamas, taxista de profesión y gaiteiro («desde hace 23 años», apuntaba) de devoción, de 37 años de edad, ya lo había intentado antes. En abril del año pasado se llevó el gato al agua Pedro Sanz, quien ayer tiraba la toalla tras meses de severas críticas a su gestión.
Y en segundo lugar, la asamblea se antojó conflictiva desde el primer minuto, cuando la líder del grupo opositor a Sanz, Josefa Deibe, se presentó con una notaria para levantar acta de la sesión. La fedataria se dirigió a los asistentes para anunciar su presencia... «si alguien se opone». Y así fue. Si bien a la mesa de presidencia no se suponía un problema, una señora se levantó enseguida para criticar: «Pues yo no quiero que esté».
Eso detonó que la notaria le preguntase si estaba al día en el pago de los recibos del Toxos. Y después Deibe y otros socios empezaron a reclamar las acreditaciones de pertenencia a la sociedad «porque si no tampoco pueden estar en esta asamblea». La reunión, a la que asistió en torno a medio centenar de personas, se prolongó durante aproximadamente una hora. Pero a cada pocos minutos abandonaban la sala algunos socios a pares. Tocaba hablar de la gestión de la presidencia saliente, y por el camino, según fuentes presentes, se entrecruzaron críticas entre Pedro Sanz y sus contrarios (un grupo escindido de su propia directiva).
Finalmente, y con la sala a media capacidad, se aprobó la nueva directiva con un agujero económico por tapar y mucho trabajo por delante. Consciente de ello, Arturo Lamas apeló a «desjudicializar» la situación del Toxos e Froles con «buenas maneras» y «demostrar a los socios que trabajamos» porque, señaló, «los problemas diluyen lo realmente importante». Entre sus primeras medidas estará «poner a funcionar la Secretaría, con un horario de oficina» para que se vea «que aquí hay alguien». Acto seguido, se refirió a otros «arreglos inmediatos» como «revitalizar las escuelas para que esto vuelva a ser un centro cultural de referencia en Ferrol», con una historia de cien años y siendo el decano de los coros gallegos.
En lo económico, «vamos a hablar con las entidades financieras y los acreedores para buscar una solución», argumentó.
Por su parte, Josefa Deibe destacó que «esta asamblea está impugnada», por lo que no reconoce oficialmente a la nueva directiva. Y tenía previsto comparecer hoy públicamente para anunciar las medidas que tomará su equipo.